La Morita está primero en la tabla de posiciones de la zona B y se recupera a nivel futbolístico e institucional con varias reformas que le cambiaron la cara al club. Estas comenzaron a fines del año pasado desde que echaron a Claudio Cacace de la presidencia por varias anomalías y deudas en su mandato.
La Morita se recupera de la estafa del ex presidente que lo dejó al borde de la quiebra
Con deudas de más de 100 mil pesos, los nuevos directivos sacaron al club adelante con un gran compromiso y nuevas reformas que le cambiaron la cara a la institución.
Según explicaron Leonardo Correa y Cesar Puerta, delegados, antes de la fiesta de fin de año, con la entrega de trofeos le cayó a la institución una bomba de tiempo: muchas deudas que el ex presidente nunca pagó mientras él era el responsable. Debían más de siete fechas a la Liga de Árbitros y muchas boletas de luz, gas y agua, entre otras.
Además, afirmaron que Cacace les cobró a varios nenes los fichajes y se quedó con el dinero, al igual con la indumentaria de distintas categorías. También comentaron que se quedó con las ganancias de los alquileres de la cancha.
Al enterarse de esta situación, los directivos decidieron echarlo y tomar el control. Estábamos al borde de la quiebra, con deudas de más de 100 mil pesos de luz y nos salvaron las viejas categorías del club porque organizamos varios campeonatos relámpagos de las glorías multicampeonas, nos salvaron ellos, comentó Correa.
Por último, Facundo Holt, el actual presidente, agregó: Fue nuestra responsabilidad también al confiar tanto en él. Le dimos las llaves del club e hizo lo que quiso.
Sin embargo, Cacace, se defendió: Me fui solo de La Morita porque me acusaron de cosas que no son ciertas, hay clubes que me piden a gritos para ir a dirigir pero por ahora elijo descansar. Estoy viendo si vuelvo a Los Pumas o me llaman de Amigos de La Morita pero actualmente me quedo en FIBAS (la nueva liga de fútbol infantil).

