Esteban Echeverría |

Se concretó la compra de la avícola Cresta Roja

La Justicia aceptó la oferta de Proteinsa, la misma compañía que administra la avícola desde la quiebra.

Finalmente, se dio por cerrada una etapa importante en la recuperación de la avícola Cresta Roja, tras la extensa crisis en la que se encontraba sumida desde el 2013. La jueza Valeria Péres Casado aceptó la oferta presentada por Proteinsa, - compuesta por Ovoprot, Tanacorsa y el Grupo Laclau-, la misma sociedad que asumió la gestión de la planta luego de que en diciembre pasado la Justicia firmase su quiebra.

La planta, fundada en 1959 por la familia Rasic, llegó a ser la segunda más importante del país, y en su mejor momento empleó a casi 4000 personas. Pero entró en una crisis profunda que derivó en una convocatoria de acreedores en 2014, con un pasivo de mil quinientos millones de dólares.

En junio de ese año, Rasic SA emitió cheques sin fondos por 43 millones de pesos y para junio despidió cerca de 1300 empleados, lo que desató un conflicto que culminó con la intervención subsidiada de la planta por parte del Estado. En diciembre de 2015, con el cambio de Gobierno, la delicada situación se precipitó, y la jueza Péres Casado firmó la quiebra, clausura y liquidación de activos. Hubo paros y cortes de la autopista Richieri, y una dura represión de parte de la Gendarmería. Ante la escalada del conflicto, el gobierno decidió comenzar un plan de normalización de la compañía y subsidiar los salarios de los 800 empleados que aún quedaban, hasta que aparezca un comprador y se realice la licitación.

De las ofertas que se presentaron, la del grupo Proteinsa -actual administradora de la planta de Esteban Echeverría-, fue la ganadora, con una propuesta de US$ 121 millones. En el camino quedó Avícola del Plata (Granja Tres Arroyos, Adecoagro y Grupo Lartirigoyen), que es la líder del mercado, y ofertó US$ 80 millones, monto que con inversiones totalizaba US$ 140 millones.

El dinero obtenido con la venta de la empresa será destinado a pagar sus deudas, incluidas las mantenidas con los trabajadores, en el marco del concurso tramitado bajo la carátula "Rasic Hermanos”, por la familia propietaria de la firma hasta hoy. Por ello, la licitación nacional e internacional convocada por la Justicia ponía como mínimo, un piso de US$ 110 millones, el total de la deuda la empresa concursada.

"Las ofertas que se presenten deberán contemplar, como mínimo y sin excepción una solución para atender los pasivos laborales en forma inmediata”, había dicho la jueza en la convocatoria a los interesados en la firma. Desde que asumió la gestión, Proteinsa asegura haber reincorporado a gran parte de los trabajadores que habían sido despedidos, y en el plan de negocios que se presentó a la licitación se promete que para 2017 se recuperarán los volúmenes de producción y se culminará con la reincorporación de todo el personal.

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