La Escuela Secundaria de Arte de Luis Guillón está ubicada en Trangoni 152 y todos los días a las 7:20 de la mañana abre sus puertas a más de seiscientos chicos. La música, la danza y las artes visuales se combinan y forman este lugar casi soñado para que los alumnos puedan desarrollarse.
Seiscientas almas y el amor al arte
Todos los días concurren más de seiscientos alumnos a la Escuela de Arte de Luis Guillón, un lugar que les permite expresarse y vincularse con los otros a través de la creación.
Joel Altamirano es el actual vicedirector del establecimiento, más exactamente desde octubre de 2015, y resalta que esta institución es una de las cinco escuelas de arte (o también conocida como Polivalente) que hay en la provincia de Buenos Aires. "Si bien hay colegios con orientación hacia las artes, nosotros nos especializamos en esta rama. Los chicos que vienen salen con un gran conocimiento para luego ingresar al conservatorio, profesorados en visuales y danzas" y añade " Vienen jóvenes de todas partes, González Catán, Tristán Suárez, Lomas de Zamora. Recibimos alumnos de todas las localidades y eso se debe a que son pocas las escuelas que se dedican a esta actividad".
Pero los alumnos no solo aprenden temas relacionados al arte sino que también tienen materias de formación general como matemática, lengua, etc. Por tal motivo, estos jóvenes realizan una jornada completa. Sandra Sconza es profesora de música en el establecimiento y cuenta "Hay chicos que salen a las seis de la mañana de sus casas, de noche, tomando dos colectivos para venir y sin embargo lo hacen. A diferencia de lo que pasa en otras escuelas, acá los alumnos no quieren faltar, no les gusta si no hay clases y aceptan dichosos tener una fuerte carga horaria.
Ambos docentes confiesan que fueron adquiriendo materiales con la cooperadora y plan mejoras del estado y de esa forma "subsisten",además hay problemas de infraestructura, "Son seiscientos alumnos que vienen al mismo tiempo, no están divididos por turnos y eso hace que el lugar nos quede chico. Además nos falta un auditorio o donde realizar los actos. Aun así, sabemos adaptarnos a lo que tenemos y nos la rebuscamos para que los chicos se sientan lo más cómodos posibles explica Joel.
La escuela tiene como directora a Gabriela Ziegler y según cuentan los encargados de guiar esta institución, el mayor orgullo y patrimonio que tienen son "las presentaciones que realizan. Han realizado exhibiciones en teatros, para el municipio y hasta despedidas de inspectores. "Los chicos logran hacer cosas mágicas, impensadas. De una calidad increíble, verdaderamente son profesionales resalta docente de música.
En el ex polivalente reina la tranquilidad y el amor, "Los alumnos no suelen repetir en esta institución y no porque no seamos exigentes sino porque están muy comprometidos con sus trabajos. Tampoco hay altos índices de inasistencia cuenta Joel. Es que los alumnos encuentran en este lugar, "su lugar en el mundo. Un lugar donde pueden expresarse, comunicarse con la voz, el cuerpo y sobre todo con el alma. "Hay mucha solidaridad entre ellos, los más grandes guían a los más chicos. Alumnos de 17 años les marcan a los chicos de 12 años, que tal vez, recién entran, que tienen que portarse bien, con seriedad. Cuando veo esas escenas me lleno de alegría resalta Sandra.
En esta institución, decorada por sus propios alumnos, los docentes y los jóvenes comparten una empatía única. Llenos de objetivos, sueños y metas, la conexión que se percibe pocas veces se ve en otras escuelas, y esto se debe a que el arte es amor, el arte une y ellos están unidos.

