Podría decirse que no hay mal que por bien no venga. Así lo pensó Kevin, en su etapa de estudiante de Relaciones Internacionales en la UADE, cada vez que iniciaba el camino de regreso a su casa. La imagen del tránsito caótico de la ciudad, fue el motor inspirador de su más preciado proyecto. Con 18 años, se detuvo a reflexionar sobre las implicancias del transporte público.
Kevin Montero es el creador de la bicicleta vintage
Kevin vive en Monte Grande, a los 18 comenzó a dar forma a un proyecto pensando en como contribuir al bien común: la creación de la bicicleta vintage.
Fue entonces cuando comenzó a materializar ese proyecto a través de la fabricación de un medio de transporte alternativo, saludable y que además de todo, contribuía con la preservación del medio ambiente: producir una bicicleta vintage.
"La idea constaba de un gran objetivo donde lo primordial era evitar la contaminación, además buscar que la gente se puede movilizar de un modo más económico a la vez ayudando y mejorando la salud de la persona y a la vez contribuyendo al medio ambiente, relató Kevin Montero.
Ese día, el retorno a su casa se transformó en un torbellino de ideas, "tengo que producir algo que sea una buena alternativa para evitar el uso del transporte público, pensó. Pensó en monopatines, patinetas, en el tema de la concientización en las empresas y se dijo a sí mismo: "por qué no fabricar una bicicleta que no solo sea linda a la vista ni sirva para hacer los mandados, sino que la gente la consuma como moda.
No obstante, faltaba el cierre de la idea. "Ahí surgió la idea de las bicicletas vintage, señaló. Como cualquier nuevo emprendimiento, todo empezó muy de a poco, en aquel momento Kevin tenía ahorrado 1600 pesos. "Si bien era poco dinero para arrancar un proyecto como el que tenía en mi cabeza, me acuerdo que con ese dinero fui a comprar cubiertas, llantas, y un cuadro para poder armar una bicicleta.
Se trató de la primera bicicleta, el prototipo. Al no tener como ni donde venderlo, la publicó en Mercado Libre y a los dos días se produjo la compra. "Con la venta de la primera bicicleta, decidió armar dos más, a medida que iba armando fue surgiendo más demanda, precisó Kevin.
Dedicarse de lleno a su progreso trajo aparejado el alejamiento de sus estudios. Fue entonces cuando abre la marca, crea el logo, y pensó en la forma de distribuirla. "Tenía que elegir entre abrir una bicicleteria o crear bicicletas para bicicleterias. Con 19 años, y sobre aciertos y errores, había creado Monter Bike, no se detuvo y comenzó a conectarse con gente que estaba involucrada con su proyecto. Córdoba, Misiones, fueron algunas de las provincias que se suman a la venta de las bicis vintage de Kevin.
En el año 2015 salen a la venta on line y completa la fábrica ubicada en Monte Grande. Es en esta dirección, donde se producen las bicicletas y se venden a negocios. "Somos uno de los ocho fabricantes que hay en el país, siempre buscando la forma de seguir de nuestro objetivo: sacar a las personas del uso del transporte público y que usen una bici que contaminan mucho menos y que no dañan el medio ambiente. Haciendo su aporte al bien común, precisó.
Kevin rememora esas primeras entregas de sus bicicletas, en las que muchos de sus clientes recuerdan emocionados su infancia y su objetivo inicial parece haber superado ampliamente las expectativas. "La alegría que sienten al ver una réplica exacta a esa bici de la niñez es difícil de describir, finalizó.

