Es la tercera vez que Francisco visita Sudamérica, sin pasar por Argentina. Esta semana estuvo en el país andino en medio del escándalo de pedofilia en el clero y fuertes protestas contra la Iglesia.
La llegada del Papa a Chile y el mensaje para los argentinos, desde las voces católicas de la región.
La visita del Papa al país vecino generó grandes controversias.
Determinado a mostrar su preocupación y a quitar esta gran piedra desde el inicio de su difícil visita de tres días, fiel a su estilo, el Papa enseguida abordó las denuncias contra la Iglesia por abuso, provocando aplausos en el atrio del Palacio de la Moneda. Y como había hecho en otras ocasiones, volvió a pedir perdón por este flagelo que ha minado como nunca la credibilidad de la Iglesia católica en todos los continentes, incluso en esta parte del mundo.
En una colorida misa frente a miles de pobladores de la Araucanía, incluidos grupos de mapuches chilenos y argentinos, el papa Francisco pidió a los integrantes de esa comunidad que digan "no a la violencia" porque "termina volviendo mentirosa la causa más justa" y los convocó a practicar una "política para la paz". Esto se da en un contexto de conflictos en el sur chileno por sucesivos ataques a Iglesias católicas en los últimos días.
El Papa Francisco, estuvo en 2013 en Brasil, en 2015 en Ecuador, Bolivia y Paraguay. En 2018 pasó por Chile para luego seguir camino hacia Perú. La llegada del ex Arzobispo de Buenos Aires, al país vecino tiene un fundamento principal: la sangría de católicos en Chile. De ser el 80% de la población hace 30 años, ahora apenas alcanzan el 60%.
LOS DÍAS DE FRANCISCO EN CHILE
Lunes:
Aterrizó poco antes de las 20 horas en el aeropuerto de Santiago de Chile, capital chilena, donde fue recibido por la presidenta Michelle Bachellet. Su primer traslado fue a la parroquia San Luis Beltrán donde rezó ante la tumba de monseñor Enrique Alvear, ex obispo de Santiago, fallecido en 1982 y conocido como el obispo de los pobres. Luego se alojó a la Nunciatura de Santiago de Chile.
Martes:
A las 11, dio un discurso en el Palacio de la Moneda. Luego ofició una misa por la Paz y la Justicia en el Parque O´Higgins. Por la tarde visitó una cárcel de mujeres, por primera vez en sus viajes, donde se reunió con 600 reclusas y pidió dignidad. Además tuvo un encuentro en la catedral de Santiago con sacerdotes, religiosos, consagrados y seminaristas, y con obispos. Finalmente, visitó el santuario de San Alberto Hurtado.
Miércoles:
Viajó a Temuco, a unos 600 kilómetros al sur de Santiago, donde oficializó la Misa por el Progreso de los Pueblos, con los habitantes de la Araucanía, tierra original de los mapuches. Luego regresó a Santiago donde visitó la Universidad Católica. Por último realizó un encuentro litúrgico con los jóvenes en el Santuario Nacional de Maipú.
Jueves: El papa Francisco comenzó a despedirse de Chile en el cierre de su misa en Iquique, al norte del país. El pontífice agradeció la presencia de los latinoamericanos: "Gracias a mis hermanos argentinos que me acompañaron en Santiago, Temuco y acá, en Iquique", expresó. Alrededor de 38 mil argentinos llegaron por diferentes vías al país vecino, según datos del ministerio del Interior chileno.
LAS VOCES DE LA REGIÓN
Padre Carlos Ramos, Parroquia Inmaculada Concepción de Monte Grande
"Las variadas lecturas políticas lo alejan un poco, deberíamos separar más su figura"
La llegada del Papa a Chile es un gran signo de esperanza, tanto para dentro de la Iglesia como para fuera. Se vivió con mucha fe y esperanza por el mensaje del Papa que llamó a la unidad, al diálogo y a la reconciliación que es lo que necesita nuestra región. Hay muchas lecturas que se hacen sobre porqué no viene, pero creo que está esperando el momento justo, hasta ahora no se dieron las condiciones para hacerlo. Las variadas lecturas políticas lo alejan un poco. Deberíamos separar más su figura de la política. Sabemos que él está constantemente orando por nuestro país y apoya todos los procesos que ayuden a la construcción como pastor de la Iglesia. Sé que venir, tenemos la esperanza de que se va a dar. Espero que pronto recibamos la noticia de su llegada.
Federico Piserchia, Cura de San Vicente
-¿Por qué cree que el Papa Francisco no viene a la Argentina?
-No creo que no venga porque no quiere o por política. Él ama esta patria pero está sobre exigido por lo que le demanda la Iglesia a nivel global. En el mundo hay cuestiones más urgentes que lo que pasa en la Argentina. En Chile, por ejemplo, está ante un desafío muy grande que tiene que ver con los casos de abuso sexual.
-¿Las medidas que toma el Gobierno favorecen a los pobres?
-La Iglesia no se expide a favor o en contra de un gobierno puntualmente. Pero sí notamos que hay una sensibilidad especial y que hay situaciones delicadas que se están presentando. Y vemos algunas leyes impulsadas por el gobierno, como la modificación del régimen previsional, que no favorecen a los más humildes. Eso nos preocupa.

