SOCIEDAD

¿Árbol inmortal? La rara especie que crece en Monte Grande

Un estudio reciente sugiere que el Ginkgo Biloba no muere por su vejez. En Japón son una atracción turística porque sobrevivieron a la bomba atómica de Hiroshima.
jueves, 23 de enero de 2020 · 18:19

Un estudio reciente que es considerado por profesionales en la materia como el más importante que se haya hecho hasta hoy sobre el envejecimiento de las plantas, reveló en los últimos días que el árbol Gingko Biloba no puede morir de vejez gracias a determinadas condiciones genéticas. Hay muy pocos países que tienen ejemplares de esta especie, y en la Plaza Mitre de Monte Grande hay dos ya crecidos.

"Se popularizó hace unos 40 años, cuando la Embajada de Japón donó a todos los municipios un Ginkgo Biloba. Hoy los jardineros dejaron de recomendarlo y por eso se ven menos", cuenta el especialista Roberto Devoto, director del Centro del Bonsai de Esteban Echeverría. 

Por aquel entonces, en la Plaza Mitre se plantó uno de estos árboles, que tuvo que ser removido y en su lugar plantaron uno nuevo, que hoy tiene unos diez años. Está a metros de la intersección de Alem y Sofía T. Santamarina. Cruzando la plaza, frente a la iglesia, está el segundo Ginkgo, que fue donado en 2006 por el Rotary Club. 

La investigación antes mencionada, encabezada por académicos chinos de la Universidad de Yangzhou, se basó en analizar la corteza, semillas y hojas de distintos Ginkgo Biloba, y a partir de eso pudieron demostrar que, a diferencia de todos los demás árboles, el crecimiento de éste nunca se detiene. Hay ejemplares que tienen casi mil años de edad, y continúan igual de “sanos” que en el milenio anterior.

Esto se debe a que el árbol produce ciertos compuestos químicos que lo protegen, como antioxidantes, anti microbios y hormonas. Estas también tienen la particularidad de no activar genes relacionados con la vejez, como sí sucede en otras plantas. "Es un árbol que prácticamente no toma ninguna enfermedad. Acá tuvimos uno grande que había llegado a tener una forma globosa, que desgraciadamente y por falta de cuidado hubo que removerlo y plantar uno nuevo", continuó Devoto.

El principal enemigo del Ginkgo Biloba, que sí puede llevarlo a su deceso, es la mano del hombre. De hecho, actualmente la especie se encuentra en peligro de extinción a nivel mundial. En otros países, además, se han perdido grandes cantidades de estos en las últimas décadas durante incendios, heladas o inundaciones.


El Centro del Bonsai de Esteban Echeverría es una entidad de bien público reconocida por los años de trayectoria que tienen quienes lo integran. Su director, Roberto Devoto, brinca cursos básicos y superiores en la institución. Además, el Centro recibe visitas del público o de instituciones, y se brinda allí asesoramiento sobre plantas y services de bonsai. Está ubicado en F. Sánchez 460, Altos de Monte Grande, y su teléfono es 4295-2225

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