Gloria, la abuela asaltada en Tristán Suárez, amplió su declaración hace instantes y dijo que quien la había entregado a un grupo de delincuentes fue su propia nieta. "Nunca tuve mucho contacto con ella. Lamentablemente es adicta a las drogas. Ella sabía que yo tenía plata guardada", dijo.
La señora sospechaba desde un principio que alguien tenía el dato de que ella contaba con una importante suma de dinero en su vivienda , y recién ahora pudo confirmar que se trataba de su familiar.
El hecho ocurrió ayer a plena luz del día. Tres delincuentes ingresaron a la casa de Gloria, vecina de Tristán Suárez, Ezeiza, y se llevaron los ahorros de toda su vida, junto con algunas joyas y objetos de valor que tenía dentro de su casa. Segundos antes de que se fugaran, la jubilada entró a su vivienda y se encontró con los ladrones que, ya con el botín del robo asegurado en sus bolsos, le exigieron más dinero y las llaves del portón para salir con mayor tranquilidad.
Gloria se resistió y por eso la golpearon salvajemente y le apuntaron con un revólver en la cabeza. Según contó la víctima, uno de los delincuentes se apiadó de ella: "Dejá, no la mates y vamos", cuenta que dijeron. Todo pasó cerca de las 15 horas, por lo que había varios vecinos pasando por la vereda.
Uno de ellos escuchó los gritos de la mujer, y vio salir de la casa a los delincuentes. Intentó interceder y le dispararon al cuerpo sin mediar palabra. De milagro, la bala solo alcanzó a rozarle la piel del pectoral derecho, causándole una herida menor.
Gloria tenía en su casa una suma de $200.000, que había recibido su marido por una indemnización laboral. Además, tenía algunas joyas que "había comprado con el esfuerzo de toda una vida de trabajo", explicó. Los delincuentes se llevaron todo, incluso los $4000 pesos que la señora había retirado en el banco unas horas antes del robo y cargaba en su bolso al entrar a su vivienda.






