Cuando el ministro -entonces candidato- Esteban Bulrich junto a la gobernadora María Eugenia Vidal inauguraron el paso bajo nivel que une ambos lados de la Ruta 52, éste exponía en la entrada a la ciudad un moderno sistema de seguridad. Revisa la patente al ingresar al puente y la expone, controlando de esa manera el ingreso de vehículos con pedidos de captura. El sistema de control de patentes ya no funciona, pero la cámara no quedó obsoleta. Aquellos que ingresen a Canning desde la avenida Jorge Newery deberán bajar el puente a una velocidad no superior a los 40km/h gracias al sistema de fotomultas. Esto se agrega a los repetidos reductores de velocidad que aparecen en la llegada. Vecinos de Canning manifestaron su sorpresa cuando llegaron las primeras multas. La señalización de la velocidad máxima existe, pero no la que indica que la fiscalización es electrónica.







