Aprovechando la falta de movimiento durante el fin de semana, un grupo de delincuentes ingresó nuevamente a la Escuela 22 del barrio de Santa Marta, en Tristán Suárez, donde no sólo se llevaron dinero y elementos del establecimiento sino que también hicieron destrozos.
Se trata de la cuarta vez que roban en los últimos meses en las instalaciones de esta escuela, que continúa trabajando para incrementar la seguridad del espacio. El equipo directivo realizó las pertinentes denuncias en la fiscalía local en todos los casos.
En busca de mejorar la iluminación, y consecuentemente la seguridad, instalaron reflectores en el patio durante las vacaciones de invierno. Los mismos tenían un sensor de movimiento para encenderse cuando detectaran a una persona en el espacio. Todos ellos fueron destruidos en la última intrusión a pesar de que el equipo docente todavía siquiera llegó a terminar de pagarlos.
Además, el robo también afectó al quiosco de la escuela, fuente de trabajo de varias personas. Ya no sabemos qué hacer, esto es tierra de nadie, lamentan desde la escuela.






