Ezeiza

Un country sigue rodeado por inundaciones que superan el metro de altura

Los vecinos del barrio La Deseada, ubicado entre dos brazos del Río Matanza y a pocos metros de la Autopista Ricchieri, aún padecen grandes complicaciones para entrar y salir del predio.
miércoles, 16 de octubre de 2019 · 16:34

El barrio cerrado La Deseada, que se encuentra en los límites de Ezeiza, a la altura del kilómetro 21.5 de la Autopista Ricchieri, lleva cuatro días padeciendo las grandes inundaciones que rodean al predio, originadas tras el desborde en dos brazos del Río Matanza. Si bien el agua no ingresó al lugar, los vecinos sufren complicaciones para entrar y salir por los caminos principales.

A pesar de que no es la primera vez que sucede algo así, esta ocasión es una de las más graves debido a la cantidad de milímetros acumulados. Muchos de los propietarios que tienen vehículos bajos optan por dejarlos estacionados afuera del country e ingresan al mismo caminando o esperan que alguna camioneta los recoja para atravesar el terreno colapsado. 

La única manera de entrar a La Deseada es descendiendo de la autopista por la mano que se dirige en sentido al aeropuerto y concluir el trayecto con precaución, sobre una calle tapada por el agua. La segunda vía de acceso, utilizada por todos aquellos que llegan desde el sentido a capital, se encuentra totalmente inhabilitada porque hay más de un metro y medio de agua acumulada. 

Además de las demoras ocasionadas para poder llegar a sus casas, los vecinos atraviesan una gran incertidumbre porque el clima no mejora y el agua tampoco se retira. En el caso de que llueva durante las próximas horas, la situación va a empeorar y corren el riesgo de quedar aislados por completo. 

El club del Sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines, ubicado en el terreno lindero al barrio cerrado, también sufrió las consecuencias del gran temporal ocurrido el sábado pasado y actualmente tienen 13 hectáreas repletas de agua. "Además del los enormes gastos económicos, los socios no vienen. Queda poco tiempo para el Día de la Madre y, si las cosas no mejoran, es probable que nadie elija este lugar para venir a celebrarlo", aseguró uno de los empleados del lugar. 

Si bien la gran tormenta afectó de manera considerable a los dos lugares, no es el único sector damnificado porque el agua se extiende decenas de kilómetros al costado de la Autopista Ricchieri, donde hay señales viales sumergidas y muchos árboles caídos.

Comentarios