MUNDIAL DE FRANCIA 2019

Vuelven las chicas: organizan un recibimiento al plantel de fútbol femenino en el Aeropuerto

La Selección Argentina quedó eliminada del torneo y vuelve al país con la frente en alto. Entre el plantel hay una jugadora de Esteban Echeverría.
viernes, 21 de junio de 2019 · 14:00

En la tarde de ayer la selección de Camerún sepultó las ilusiones argentinas de poder pasar a octavos de final en el Mundial de fútbol femenino Francia 2019, y las chicas pegarán la vuelta en las próximas horas, llenas de orgullo por la gran actuación y sobre todo por la remontada histórica ante Escocia, el último partido de los grupos que logró empatar 3-3. Mañana serán recibidas y ovacionadas a las 6hs por una multitud en el Aeropuerto de Ezeiza. 

En los tres partidos que disputó, Argentina mostró mejoras en su juego y en su mentalidad. Durante el debut ante Japón -última selección subcampeona- se cuidaron mucho las espaldas y se cuidó el cero en el arco propio. El empate fue un inicio con el pie derecho. Luego, ante Inglaterra, otra potencia, se vio más juego en el medio campo y una épica tarde de la arquera Vanina Correa, que fue la figura del partido y estuvo en boca de todos por su grandísima actuación.

Por último, en un infartante partido final, ante Escocia, los sueños de la celeste y blanca parecían apagarse: estaban 3-0 abajo a los 70 minutos del encuentro. Pero el empuje, la garra y los ovarios de las jugadoras argentinas sacaron adelante un resultado imposible, y terminaron empatando 3-3, errando incluso un penal pasados los 90'. La eliminación dolió, por su puesto, pero sentó las bases para un fútbol femenino argentino que, sin dudas, cada vez se acerca más al profesionalismo que tanto merece. 

 

Esteban Echeverría tuvo su representante

Lorena Benítez nació en Luis Guillón y desde chiquita supo que quería jugar a la pelota. Hizo hasta lo imposible para llegar a vestir la número 16 de la Selección Argentina, que transpiró con orgullo en el Mundial. 

Como ocurrió con todas las jugadoras del plantel, los comienzos no fueron fáciles. El rechazo se convirtió en moneda corriente, pero todas ellas lograron sobreponerse al qué dirán. Lorena no fue la excepción: comenzó jugando en el Club Defensores de Luis Guillón y el técnico no la aceptaba por ser mujer. Pero ella siguió adelante e incluso llegó a usar el documento de otro compañero para que la aceptaran en los entrenamientos.

Cuando comenzó a destacarse con su carrera tuvo que decidir entre dos opciones, jugar en Argentina (lugar de nacimiento) o en Paraguay (por filiación). Aunque su padre quería que ella representara a este último, la llamaron los Albicelestes. Benítez con el paso del tiempo y en base a su esfuerzo se convirtió en jugadora de Boca, Kimberley y de las selecciones argentinas de fútbol y futsal.

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