El Aeropuerto Internacional de Ezeiza es la principal entrada al país, por eso, frente al inminente avance del coronavirus, desde el Gobierno Nacional procedieron a reforzar los controles mediante la instalación de tres cámaras termográficas para controlar a todos los pasajeros que circulen.
Si bien muchos de los vuelos que conectan Argentina con otros destinos de Europa y América fueron cancelados, aún se registra un movimiento importante dentro de la terminal aérea. Los nuevos artefactos permitirán tomar la temperatura de hasta diez personas al mismo tiempo, sin la necesidad de una verificación individual.
Las cámaras ya funcionan en el hall de Migraciones y utilizan dos tipos de lentes para realizar el análisis. El óptico permite detectar las figuras humanas, al mismo tiempo que el térmico comprueba los grados corporales, para transformarlo en un a imagen que pueda detectar a simple vista.

Quienes están al mando de estas actividades ya fueron equipados con materiales de profilaxis esterilizados para resguardar su salud, además de portar barbijos especiales con sistema de retención de partículas que alcanza un mayor grado de eficiencia a la hora de filtrar el aire.
Si la tecnología detecta a una persona con fiebre, el procedimiento indica que los efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria deben intervenir para separarla y derivarla al sector de Sanidad de Fronteras, para su posterior traslado hasta el Hospital de Ezeiza.






