Quién es quién en las elecciones lanusenses

Grindetti, el intentente que desplazó al peronismo en Lanús

Perfil de los candidatos en estas elecciones. Conocé quienes son, de dónde vienen y que proponen
martes, 30 de julio de 2019 · 12:48

Néstor Grindetti es el intendente de Lanús desde el 10 de diciembre de 2015. Llegó al cargo de la mano de Cambiemos, el espacio que compartieron el PRO y la UCR a nivel nacional. Pudo lograr su objetivo luego de su tercera postulación, la primera en 2007 y la segunda en 2011.

Nació en Lanús en 1955 -tienen 64 años- y se recibió de actuario en la UBA en 1983.

Trabajó para la empresa de la familia Macri en la actividad privada desde 1979, primero como cadete de SOCMA y luego en otros puestos hasta llegar a formar parte del directorio.​

Con la elección de Mauricio Macri como Jefe de Gobierno de Buenos Aires fue nombrado Ministro de Hacienda de la ciudad. Cargo que ejerció entre 2007 y 2015.

Su gestión en la ciudad estuvo marcada por un ambicioso plan de obras públicas, fundamentalmente en el espacio público. Calles, plazas y vías de transporte fueron embellecidas y puestas en valor. Aunque también algunas obras de infraestructura, como el saneamiento del arroyo Vega.

Los principales problemas, en cambio, estuvieron del lado de las finanzas públicas, como un endeudamiento público que se multiplicó por cinco, pasando de alrededor de u$s 500 millones a $2500 millones, en números redondos.

Tuvo algunas denuncias de corrupción, sobre las cuales la justicia no se expidió con condena alguna. Aunque la principal mereció gran repercusión pública. Es que apareció en las listas de los Panamá Papers, tema que jamás fue aclarado satisfactoriamente, -como en todos los casos de los funcionarios argentinos, es justo decirlo- aunque pasó al olvido en la opinión pública. Hubo un pedido de captura de Interpol, pero fue desactivado.

Llegó a ser intendente de Lanús al derrotar por apenas 1 punto de diferencia al referente kirchnerista Julián Álvarez en 2015 y terminó con la hegemonía peronista en el distrito desde 1983.

En su espacio cuenta con el apoyo de Noelia Quindimil, nieta del histórico líder municipal, Manolo Quindimil.

Entre sus principales “adquisiciones políticas” figura la del Secretario de Seguridad y actual mano derecha, Diego Kravetz, quien viene del kirchnerismo de la primera época​.

Su afiliación política es el PRO. Su ideología neoliberal.

Su gestión se basa en mucha obra pública a través de concesiones a empresas -incluso en escuelas y centros de salud- (todos los intendentes del Conurbano se jactan de lo mismo), pero poco énfasis en los servicios públicos estatales.

Su campaña, por tanto, hace eje en sus planes de pavimentación y obras de infraestructura como cloacas y el nuevo puente “Olímpico”. Aunque hay que decir que estas obras son financiadas o cofinanciadas por la provincia de Buenos Aires y el Estado Nacional y que, en el caso de las cloacas, el intendente no pudo cumplir su promesa de concluir la obra en cuatro años porque las obras fueron frenadas desde el Estado nacional, quien es el verdadero responsable.

Desde la oposición, en tanto, denuncian que las escuelas están en mal estado y que los hospitales no tienen insumos. Es justo decir también, que estos espacios dependen de la Provincia de Buenos Aires y no del municipio.

También lo acusan de enfocar las obras públicas en las zonas céntricas y de "olvidarse" de los barrios periféricos.

Sin embargo, desde Juntos por el Cambio, insisten en que es su gestión es histórica por la cantidad de obras producidas. 

Más allá de esa discusión, Grindetti presentó su plan Lanús 2030, donde muestra su plan de gobierno para los próximos años. En su campaña desafió a sus rivales del peronismo a que lean la propuesta que tiene para el distrito, al tiempo que los acusa de no tener un plan.

Las encuestas muestran una buena imagen para el intendente y hay confianza en un triunfo electoral. Aunque para lograr su reelección deberá remar en contra de la crisis económica nacional que tiene a Mauricio Macri en baja dentro del distrito.

No son pocos, dentro de ese espacio, los que apuestan al corte de boleta. Al punto que la cartelería de campaña ya no lleva la imagen del presidente.


 

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