La Selección Argentina de handball de playa en la categoría juvenil se llevó la medalla de bronce del certamen continental que se desarrolló en Chile y sirvió como preparación para el Mundial U17 que se afrontará el próximo año. Y allí estuvo presente Maia Infante, vecina de Lanús y arquera de Sedalo, que brilló con su actuación para que las Kamikazes, tal como se conoce al plantel albiceleste, se subiera al podio del otro lado de la Cordillera de Los Andes.
Arquera de Lanús se subió al podio con las Kamikazes del handball de playa en Chile: "Un orgullo enorme"
Maia Infante, arquera oriunda de Lanús, se calzó la medalla de bronce en el certamen continental de handball de playa que se disputó en Chile.
La performance la describió como una "experiencia hermosa", según relató en la previa del retorno al país en diálogo con El Diario Sur. Y lo disfruta al máximo. Así lo detalló: "Fue una oportunidad muy importante para mí. Representar a la Selección Argentina a nivel internacional es un orgullo enorme y algo que disfruto muchísimo. Me sentí muy cómoda con el equipo, es un muy lindo grupo, y eso también se refleja dentro de la cancha".
En ese sentido, destacó lo que implicó la acción en la arena de Mejillones, la sede, más allá de los resultados. "Me llevo un montón de aprendizajes y momentos que voy a recordar siempre. Por encima de todo, creo que fue una experiencia muy positiva. Siempre hay cosas para mejorar, pero me quedo con el esfuerzo del equipo, las ganas y todo lo que pudimos aprender en cada partido", comentó. Y sumó, ya en el plano individual: "En lo personal, traté de disfrutar cada momento, dar lo mejor de mí y aportar desde mi lugar para ayudar al equipo".
Las Kamikazes, otras vez con una medalla
Al mando de la entrenadora Celeste Mecchia, bajo la estructura de la referente Leticia Brunati, las chicas mostraron un repertorio superlativo, siguiendo la línea del equipo superior, ese que recientemente se consagró campeón del mundo y está en la vanguardia de la disciplina. En el cruce por la medalla hubo victoria sobre el local, siendo el campeón Uruguay y el escolta Brasil.
Por lo pronto, durante el certamen pudo aprovechar para vivir la experiencia con una compañera de Sedalo, Malena Peralta. "La verdad que fue y es algo muy lindo compartir equipo con ella en las dos modalidades. En el club tenemos una dinámica y en la arena otra, pero está buenísimo poder compartir ambas experiencias con ella. Nos conocemos mucho y podemos acompañarnos y apoyarnos dentro de la cancha. Es lindo poder compartir estos momentos con alguien con quien también compartís el día a día en el club y en la vida cotidiana, con ella comparto absolutamente todo", sentenció.
Leé más: El taxi que sorprende en Remedios de Escalada: "Pasan y me cantan 'New York, New York'"
Acompañamiento de la familia
En tanto, resaltó el vínculo con la familia y su acompañamiento en este tipo de itinerarios. "Siempre estuvo apoyándome desde el minuto cero, tanto en mis primeros entrenamientos como hasta ahora donde estoy parada, viéndome crecer y disfrutar de lo que amo hacer. Esta semana estuvieron pendiente a todos los partidos, mirándolos desde donde sea, capaz sin entender nada pero apoyándome. Sin ellos yo no sería la persona que cómo soy ahora. La ayuda de mi familia creo que es muy importante para mi desarrollo", analizó, haciendo foco en sus padres.
Por otro lado, sobre la que implica el cambio entre el handball convencional y la playa, describió: "Son dos modalidades muy distintas, pero justamente eso es lo lindo. Con el convencional en Sedalo tengo una dinámica y una forma de jugar, y cuando paso a la arena tengo que cambiar bastante el chip, porque el juego es diferente y todo sucede mucho más rápido. Trato de adaptarme a lo que necesita cada equipo y concentrarme en el partido que tengo adelante".
Más aún, en un puesto tan particular como el del arco. Sobre su rol, remarcó: "Creo que hay que tener una mentalidad especial, porque es un lugar en el que tenés mucha responsabilidad, pero también tenés que aprender a confiar en vos misma y seguir adelante después de cada jugada siendo positiva o negativa".
Por último, la joven de 17 años valoró cómo fue su arribo a la disciplina tras un primer paso por la gimnasia artística, también en el club de Lanús Oeste. "Llegué al handball por Majo -María José Vázquez, la entrenadora-. Un día vino a buscarme a gimnasia y me dijo q me veía más con el cuerpo de handball, me invitó a un entrenamiento en minis y probar para ver si me gustaba o no. Obviamente que me terminó gustando, empecé como jugadora y un día en infantiles no había arquera y nos íbamos rotando; en un entrenamiento me pregunta si me gustaría ser arquera y dije q sí, y desde ahí me quedé en ese puesto", comentó. Y sumó, ya con la mirada en la disciplina de la arena: "Hubo una primera convocatoria en Femebal de beach y ya llevo un año entrenando con la Selección. Desde el día inicial fue algo muy lindo que me permitió crecer como jugadora, conocer gente nueva y vivir la experiencia de representar a la Selección Argentina".
Lomas de Zamora: lanzaron un programa para conseguir anteojos a precios accesibles

