En una plaza de Lanús Oeste, entre grutas, rosarios y mensajes de agradecimiento, todavía hoy cientos de personas mantienen viva una historia que comenzó hace más de 25 años y que convirtió al lugar en un punto de encuentro para fieles de distintos puntos de la región.
La Virgen de Lanús: la historia de las apariciones que convocan a los fieles del Conurbano
La historia comenzó a fines de los años 90, cuando una niña de Lanús aseguró haber visto ángeles y recibir mensajes de la Virgen María en una plaza de Lanús.
Se trata de las supuestas apariciones de la Virgen María bajo la advocación de “Santa María del Espíritu Santo”, un fenómeno religioso que tuvo como protagonista a Marcia, una vecina de Lanús que aseguró haber comenzado a ver ángeles y recibir mensajes celestiales cuando era apenas una niña de 10 años.
El origen de las apariciones
Según cuentan en la página web de esta advocación mariana, Marcia nació el 22 de febrero de 1983 en Lanús, dentro de una familia católica. Su vida transcurrió normalmente hasta los 10 años, cuando afirmó haber tenido la primera experiencia sobrenatural: la aparición de tres ángeles en su habitación.
A partir de entonces, las visiones se volvieron frecuentes. La joven sostuvo que veía ángeles especialmente dentro de iglesias y que, tiempo después, recibió la visita de quien se presentó como su Ángel de la Guarda. Más adelante también habría tenido encuentros con el Arcángel San Miguel. Luego, la Virgen María se le habría aparecido en reiteradas oportunidades en el Parque Centras las Colonias en Lanús, ubicado en cercanías a la cancha local. La jovencita también habría recibido visitas de Jesús.
La plaza que se transformó en santuario popular
Allí se levantaron grutas y espacios de oración donde todavía hoy los fieles dejan cartas, pedidos y agradecimientos. Cada día 7 del mes se realiza una misa y un encuentro de oración que, según contaron vecinos de la zona, continúa convocando a muchas personas.
“Todos los 7 viene gente a rezar y participar de la misa, tiene una gran convocatoria”, relataron algunos vecinos durante una recorrida realizada por El Diario Sur en el lugar. Según la tradición que se formó alrededor de las apariciones, la Virgen le habría dicho a Marcia que seguiría “presente” en el lugar cada día 7, aunque ya no se manifestara físicamente.
Aunque las apariciones tuvieron su momento de mayor repercusión entre fines de los años 90 y principios de los 2000, la historia todavía permanece muy presente en la memoria religiosa popular del sur del Conurbano.
Uno de los mensajes de la Virgen
El 7 de diciembre del año 2000 a las 18 horas, en el Parque Central de Las Colonias, Marcía habría recibido el siguiente mensaje de la Virgen María:
“Hijos, hoy estoy entre vosotros porque deseo que vosotros estéis Conmigo y con mi Hijo.
Hijos, demostrad que mi Hijo vive en vosotros con vuestras oraciones, pero también con vuestras buenas obras, no os olvidéis que mi Hijo está en cada hermano de vuestro lado.
Mis pequeños sed buenos, sed humildes.
Deseo que vuestros corazoncitos, dejen de ser de piedra y se vuelvan como el de mi Hijo Jesús, pedidle a Él, pues Él no desoye a quien con verdadera fe y confianza pide.
Mis pequeños, me despido con una Bendición de mi Maternal Amor, os amo y os espero a cada uno con vuestras manos rebosantes de buenas obras. Amén, Amén”.
La postura de la Iglesia Católica
Pese a la enorme convocatoria que generó durante años, las supuestas apariciones aún no fueron reconocidas oficialmente por la Iglesia Católica. La advocación de “Santa María del Espíritu Santo” no cuenta con aprobación formal del Vaticano. Sin embargo, distintos sacerdotes y obispos tuvieron acercamientos pastorales con los fieles que participan de las reuniones de oración.
Aun así, para muchos devotos, el reconocimiento institucional pasa a un segundo plano frente a la experiencia espiritual que aseguran haber vivido en el lugar.
El misterio alrededor de Marcia
Actualmente, Marcia tendría 37 años y seguiría viviendo en Lanús, aunque alejada de la exposición pública. Según relataron personas vinculadas al grupo de oración, hace años dejó de asistir a las reuniones masivas.
De acuerdo con la versión que sostienen algunos fieles, la propia Virgen le habría pedido que se apartara para evitar que la atención se centrara en ella y no en los mensajes religiosos.
Mientras tanto, cada día 7, la plaza vuelve a llenarse de rosarios y personas que continúan acercándose para rezar frente a una historia que, más de dos décadas después, todavía despierta fe y curiosidad en el Cnurbano bonaerense.



