Desde hace al menos un año, quienes circulan por el Puente de Escalada en Lanús se exponen a pinchaduras en sus neumáticos. Sucede que casi a diario aparecen esparcidos tanto en la subida este como en la oeste clavos que -evidentemente- alguien esparce.
Uno de los vecinos dice que desde hace ya mucho tiempo los recoge del suelo siempre en el mismo lugar. "Ya me estoy cansando de juntarlos", apunta. Y aunque no tiene ningún elemento para señalar a las gomerías por la zona, le es fácil sospechar.
Son numerosos los casos de pinchaduras simultáneas en dos o más ruedas. Un problema que puede acarrear una tragedia más temprano que tarde.
Los que circulan por la zona esperan que se vigile la zona y que se tomen recaudos para evitar que se repita, aunque -cuenta el vecino- "ya no voy a tener clavos gratis".








