Esta madrugada, la Policía detuvo a cinco de los máximos representantes de la barra brava del Gasolero. Luego de diez allanamientos a lo largo de todo el conurbano, un sexto barra se encuentra prófugo y otros ocho están en la mira.
La interna dentro de la barra del Cele data del 2016, cuando hubo muertos, intentos de homicidio y traiciones en el barrio San José, epicentro del corazón de la hinchada de Temperley. En ese entonces, la tribuna era manejada por Víctor "Payaso" Rodríguez, quien tenía fuertes vínculos con la barra de Boca.
El Payaso aterrorizó al pueblo celeste por varios meses y hasta llegó a hacer renunciar a quien era presidente de Temperley, Hernán Lewin. El reinado del Payaso culminó cuando el y su banda apodada "Los Inmortales" terminaron presos.
Luego del Payaso, la gente de San José se impuso en la tribuna bajo el mando de Marcelo Hernandorena, alias Tripicho. Pero los problemas comenzaron cuando Héctor "Pipi" Ovando, un ladero del Payaso, le vendió un telón y banderas del Gasolero a la barra de Los Andes (barra que también tiene vínculos con La Doce).
A Ovando le quemaron su vivienda acusado de traidor, lo secuestraron y lo balearon en las piernas. Finalmente, gracias a la denuncia de Pipi, la UFI 11 de Lomas de Zamora, el juzgado tres de garantías y el órgano de seguridad deportiva de la Provincia tomaron la decisión de realizar los allanamientos que terminaron en las recientes detenciones.






