Lomas de Zamora | Villa Fiorito | Diego Maradona | Lomas de Zamora

Multitudinario adiós a Diego Maradona en Villa Fiorito: convirtieron su casa en un santuario

Cientos de personas se reunieron en la casa donde creció el Diez en Villa Fiorito para expresar su dolor y homenajearlo en el día de su muerte.

Lomas de Zamora comenzó a despedir a Diego Maradona. Una multitud se concentró durante todo el día en la puerta de la casa de Villa Fiorito donde creció el Astro argentino y entre todos levantaron un pequeño santuario.

El lugar de la reunión fue la humilde vivienda de la calle Azamor al 500, esa que vio crecer a Maradona en una infancia muy difícil y que hace pocas semanas fue declarada patrimonio histórico cultural de Lomas de Zamora.

Maradona Fiorito 2.jpg
El adiós de Lomas de Zamora. Santuario en la casa de Diego Maradona en Villa Fiorito.

El adiós de Lomas de Zamora. Santuario en la casa de Diego Maradona en Villa Fiorito.

Desde temprano y hasta la noche, cientos de vecinos se acercaron para dejar velas, flores, pancartas, ofrendas y banderas para expresar su dolor por una muerte que conmovió al mundo y en especial a Villa Fiorito, el barrio de Diego, el lugar que él siempre recordó hasta sus últimos días. "Diego es nuestro, de Fiorito, por siempre", decía uno de los carteles.

Pasaban las horas y cada vez se concentraba más gente. Había quienes se inclinaban para hacer una oración en su memoria, mientras otros permanecían en silencio mirando fijamente las imágenes de Diego que cada persona iba dejando. Un grupo de artistas pintó un mural en la pared de su casa.

Embed

No faltaron los futboleros. Se vieron camisetas de Boca, de River, de Independiente, de Racing y de muchos otros clubes. Por un momento dejaron de existir las rivalidades: todos estaban unidos expresando su pesar por la partida de un símbolo histórico del fútbol. Entre todos entonaron varios cánticos para homenajearlo. "Hay que alentar a Maradó", fue el grito que resonó entre la multitud.

Por supuesto, el distanciamiento social se hizo imposible. Fue tanta la cantidad de gente que se juntó en Azamor al 500 que se asemejaba a la típica entrada a un estadio de fútbol, con hinchas amontonados por una misma pasión.

Dejá tu comentario