Sergio Lapegüe continúa internado en Temperley por un cuadro de coronavirus. Ya van seis días de internación y debieron ponerle oxígeno, pero el propio periodista y su entorno desmintieron un agravamiento de su cuadro.
Sergio Lapegüe con coronavirus: cómo evoluciona tras las especulaciones sobre su salud
Su entorno desmintió que estuviera entubado en Temperley. El propio periodista confirmó una mejoría pero reconoció que el coronavirus lo mantiene "sin fuerzas".
El jueves comenzaron a circular versiones de que Lapegüe había sido entubado en el Sanatorio Juncal y que su salud había empeorado tras haber sido tratado con plasma. Sin embargo, nada de eso ocurrió. La primera en desmentirlo fue su esposa Silvia a través de redes sociales.
"Sergio Lapegüe está cursando el día 5 del COVID. Sigue internado. Ayer tuvo un día de fiebre, dolores y cuando fue necesario se le dio oxígeno, nunca estuvo entubado. Hoy estaba mejor, hasta el día 10 podrán aparecer y desaparecer cualquiera de los síntomas del virus", posteó 'Bochi' en una historia de Instagram, y aprovechó para agradecer a quienes se preocuparon: "Muchas gracias por el cariño y los ofrecimientos de toda la ayuda que nos están brindando, tanto nuestra familia, como amigos y hasta personas que ni siquiera nos conocen".
El mensaje de Silvia fue reposteado por el propio Lapegüe, quien horas más tarde tuvo una charla con Teleshow en la que, si bien reconoció que sigue con algunas complicaciones, transmitió un poco más de tranquilidad entre tanta especulación mediática.
"Ayer descansé con oxígeno porque tengo bajo oxígeno en sangre, me pusieron una bigotera. Ahora estoy un poco mejor, ayer y antes estuve mal de verdad. Aquí no entra nadie, solo el médico y enfermeros, pero como astronautas. Todo el día tirado, me levanté solo para darme una ducha fría para que baje la fiebre", dijo el conductor desde la clínica de Temperley.
Más tarde, en conversación con La Nación, Sergio volvió a remarcar su mejoría y confesó que tenía "un poco de fiebre", pero "mucho menos que en los últimos dos días, por suerte". En sintonía, explicó que la bigotera le permite respirar sin agitarse y dijo que el avance del coronavirus a nivel respiratorio era totalmente esperable.
"Me dieron plasma ayer. Eso ayuda. Y el virus se fue desplazando a los dos pulmones, algo habitual según me explican los médicos. Estoy en la cama sin fuerzas, pero con fe", concluyó.


