En las últimas horas, una vecina de Villa Centenario, Lomas de Zamora, alertó sus vecinos a través de redes sociales para que estén atentos ante el creciente robo de medidores de gas en la zona. Según relató, quisieron robar el de ella y su vecino en la calle Pío Baroja y Barcelona, pero lograron impedir el hecho.
Alerta en barrios de Lomas por el robo de medidores de gas
En las últimas semanas fueron varios los vecinos de Lomas que sufrieron hechos similares y los volcaron a las redes sociales.
En diálogo con El Diario Sur, Karla Alonzo contó: “Ese día llovía y aprovecharon para palanquear la tapa del medidor. Ya estaban cortando los caños para sacar el medidor cuando escuchamos y salimos. Cuando escucharon el portón se fueron. Calculo que no andaban caminando porque desaparecieron”.
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Al respecto, la joven afirmó que esta situación se dio en varias oportunidades en el barrio de Villa Centenario. “Entre los vecinos nos alertamos porque estamos cansados de los robos”, contó la joven, que calculó que si tardaban unos minutos más en salir de su casa los delincuentes se habrían llevado el medidor.
En este sentido, relató que varios vecinos de la zona tuvieron que comprar rejas para que no les roben los medidores y, advirtió, también padecen el robo del cableado telefónico. En consonancia, un vecino aseguró que en Rodríguez Peña y Tucumán, Banfield, los ladrones lograron llevarse los medidores de algunos vecinos.
Por otro lado, una vecina que pasó por esta experiencia, comentó que tras el robo la empresa Metrogas demora alrededor de seis meses en instalar un nuevo medidor, ya que un inspector debe aprobar la colocación. Por esto recomendó que en el caso de sufrir este tipo de robos primero se debe realizar la denuncia en una comisaría y luego en la empresa prestadora del servicio de gas.
¿Por qué se roban los medidores?
Tanto los medidores de agua y gas, como también el cableado telefónico, son punto de elección de muchos ladrones por el cobre que tienen en su interior, además de otros metales. Los delincuentes luego venden estas piezas, que suelen ser pagadas por kilo.
Con el crecimiento de este tipo de delitos, muchas empresas han optado por modificar los medidores y las conexiones, ya sea por piezas plásticas o por fibra óptica, con la intención de que mermen los robos que perjudican tanto al usuario como a la empresa.


