Durante los primeros meses de este año, la Casa de la Mujer, ubicada sobre la calle Claudio de Alas al 2600, en Lomas de Zamora, tomó la ingeniosa idea de crear un mural donde sus emprendedoras que completaron su formación en los diferentes cursos que presenta, pudieran sellar sus logros para siempre.
Mujeres a las que aprender un oficio les cambió la vida: inauguraron un "muro de logros" en Lomas
La Casa de la Mujer de Lomas, donde se dictan cursos con salida laboral, presentó una iniciativa para visibilizar las conquistas de ex alumnas que lograron progresar trabajando. Testimonios e historias.
En una pared de este espacio que tiene como objetivo de descubrir y potenciar las habilidades de las lomenses que deseen aprender un oficio generándose una fuente de trabajo, dibujaron ladrillos y en cada uno de estos, que funcionan como casilleros, las chicas comenzaron a plasmar su nombre y el emprendimiento con el cual alcanzaron sus logros.
“Nosotros en la casa siempre hacemos muros participativos porque la idea siempre es reflejar imágenes sobre el fortalecimiento y crecimiento de la mujer. Entonces esta vez se nos ocurrió hacer uno nuestro”, explicó Roxana Clemente, presidente de La Casa de La Mujer de Lomas de Zamora.
Esta original idea llevada a cabo dentro de la institución educativa fue tomada con gran entusiasmo e incentivo por todas las emprendedoras que alcanzaron a terminar los cursos que son dictados de manera gratuita en esta casa lomense.
“En ese muro no solo van sus nombres y sus profesiones, sino también un cuaderno donde ponen sus nombres, todas las redes y dirección del local, porque siempre nos llaman para pedirnos profesionales de todo tipo”, aseguró Roxana y añadió: “El oficio termina siendo una excusa, nosotros hacemos un trabajo integral con la persona porque hubo casos de mujeres víctimas de violencia de género que pudieron superarlo y hoy emprenden y salen adelante”.
Las mujeres a las que aprender un oficio les cambió la vida
Soledad Berón descubrió a La Casa de La Mujer gracias a una amiga y sostiene que ese hecho le cambió la vida tras convertirse en depiladora. “Estaba sin trabajo en una muy mala situación y me ayudaron un montón cuando terminé el curso”, recordó y siguió: “Hoy tengo un trabajo que amo y es hermoso ver entrar mujeres frágiles como lo estuve yo y luego verlas salir totalmente cambiadas”.
Belén Torres, otra de las emprendedoras, se sumó a la visión de Soledad y contó sobre su propia experiencia. “Pude hacer el curso de peluquera, depilación y manicura. Ahora, trabajo en mi casa y tengo muchísimas clientas de varias localidades gracias a dios. También me encuentro dando clases de peluquería inicial y avanzada dos veces por semana en La Casa de la Mujer”, subrayó.
Finalmente, la emprendedora Cecilia Villaroel destacó que en este espacio educativo encontró una formación integral para tener varias fuentes de trabajo y fortalecerla anímicamente: “Con paciencia, respeto y sacrificio logré recibirme de peluquera colorista, barbera básica, maquilladora social y bar tender, es decir de todo un poco. Soy una mujer bastante depresiva y ansiosa y estas cosas me permitieron distraerme y despejar la mente”. “Estoy muy agradecida con la Casa de La Mujer porque gracias a este lugar tuve un empujón para darme cuenta a lo que me quería dedicar”, cerró.
Auto descubrirse en el proceso del aprendizaje
“Hemos visto grandes transformaciones que han entrado de una manera a casa de la mujer y se van de otra manera. Hay mujeres que vienen a quedarse y a ayudar a otras mujeres siendo parte de la casa, convirtiéndose en un lugar de pertenencia de Lomas”, destacó Roxana Clemente y concluyó: “La importancia para ellas de poder decir ‘lo logré y llegué a recibirme de algo’, porque hay muchas mujeres que piensan que no pueden y que están postergadas por temas económicos o de hijos”.
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