Entre el 20 y 22 de junio se llevó a cabo el Campeonato Argentino del Alfajor en Avellaneda, en el que el emprendimiento Mencantó de Temperley fue el ganador en la categoría artesanal, luego de atravesar diferentes rondas. En ese marco, Carina Chirino, dueña del emprendimiento de pastelería, le contó a El Diario Sur sobre cómo vivió el momento de la definición, el apoyo especial de su familia y la historia de su emprendimiento.
La historia del alfajor de Temperley que ganó el campeonato argentino: "Me remonta a mi infancia"
El alfajor artesanal ganador se fabrica en un pequeño emprendimiento de Temperley. Fue elegido entre 400 opciones de todo el país.
El alfajor llamado Delirio, fabricado por Carina Chirino en su sencilla cocina de Temperley, fue el que más votos tuvo entre 400 opciones diferentes. En ese sentido, explicó que los ingredientes que lleva son elegidos especialmente y que están inspirados en su infancia. "Es un alfajor con una masa de cacao intenso, y tiene un anillo fino cremoso de chocolate y una cascada de 45 gramos de dulce de leche colonial. Está bañado en un chocolate al 56%. Se me ocurrió realizar este alfajor porque me remontaba a mi infancia y quería ponerle el ingrediente principal de Argentina, que es el dulce de leche", describió.
Además, manifestó que es la segunda edición del evento en la que participa. Para este año produjeron más de 2.500 alfajores de todo tipo, los cuales fueron bañados en chocalate y rellenados uno por uno, dado a que no cuentan con maquinaria industrial para agilizar el trabajo: "Tenemos 27 tipos de sabores diferentes. Hacemos todo a mano; desde la elaboración de la masa, el procedimiento de enfriado y la laminación. Tenemos siete masas distintas y no compramos las tapas".
Carina realiza trabajos de pastelerías desde 2005, sin embargo en 2017 dejó su trabajo en relación de dependencia para apostar plenamente al crecimiento de Mencantó, su emprendimiento que lleva adelante junto a su sobrina Damaris. "No lo podía creer cuando anunciaron que había ganado. Se me vino a la mente mi infancia, cuando decidí ser pastelera, cuando dejé mi trabajo en relación de dependencia para dedicarme a esto, todo el amor que le pongo y mi familia que me apoya en todo", expresó sobre la emoción de haber conseguido el premio.
Su familia, un pilar fundamental para el día a día en el emprendimiento
Si bien, ella es la que cocina los alfajores, también colaboran tres integrantes de la familia para que el emprendimiento pueda perdurar en el tiempo. Su marido Carlos es el encargado de la logística, el que compra la mercadería y realiza los envíos; su madre Lucía es un sostén fundamental, ya que está en todo momento que la necesiten; y por último se encuentra su sobrina, quien es pastelera y colabora con su experiencia. "Esta vez la unión, la perseverancia, el sacrificio y la calidad ganaron", afirmó.
Su máximo sueño: llegar a todo el país con los alfajores
Carina tiene un objetivo claro, que es no industrializarse y seguir fabricando alfajores artesanales para las ferias de Lomas de Zamora y las próximas exposiciones de gastronomía de la región. De igual manera, su sueño a cumplir es que sus productos lleguen a todos los puntos del país y sean degustados por lo más de 50 millones de argentinos.
Cabe destacar que no tiene local físico y, la gran mayoría de las ventas, son a través de su Instagram (@mencantoestiloysabor). Además, de la participación en la feria de la plaza Libertad de Lomas de Zamora y los distintos eventos relacionados a la pastelería.
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