"Salón Puebla: Prácticas urgentes y comunitarias". Así se denomina la muestra colectiva que reúne a obras de 40 artistas de distintos puntos del territorio bonaerense y que actualmente completa su exposición en el Museo MAR de Arte Contemporáneo de Mar del Plata. Y entre esas piezas está la denomina "Teresa", un homenaje a su abuela propuesta por Valeria Baudille, vecina de Turdera, que fue seleccionada entre centenares de escultores para ser parte de un itinerario cultural que ya había tenido una primera escala en el Museo de Bellas Artes Emilio Pettoruti ubicado en La Plata y que recientemente recaló en la costa atlántica.
Artista de Turdera llevó su obra de cerámica inspirada en su abuela a museo de Mar del Plata
Valeria Baudille, vecina de Turdera, fue seleccionada entre centenares de artistas para participar de una muestra que llegó al Museo de Mar del Plata.
En diálogo con El Diario Sur, la propia artista, sorprendida por la oportunidad que se le presentó, disfruta que su performance haya calado de forma profunda y tenga la chance de visualizarse por el público de la mano de un proyecto impulsado por el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires.
"Poder presentar una obra siempre fue para mi una forma de exponerse, sea el lugar o la modalidad que fuese, presencial y luego de la pandemia también virtual. Obvio que siempre apuesto a lo presencial para vivir la obra de cerca, en vivo y en directo, con todos los sentidos", comentó, al puntualizar sobre una estructura que tomó forma luego de distintos obras, en el marco de una trayectoria que inició hace casi 40 años en su barrio en Lomas de Zamora.
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Un recorrido de la mano de la cerámica
"Pasé por diversos espacios en mi largo camino con la cerámica y el arte, desde ferias, casas de artistas, veredas, centros culturales, universidades, bibliotecas, alguna que otra galería, fundaciones, espacios de arte y hasta en escuelas y sindicatos, e incluso espacios por la Memoria y hasta en un shopping, y también llegué a otros museos y siempre se torna especial", señaló, al rememorar instantes desde aquel 1988 que el oficio comenzó a tomar forma en ella.
En ese sentido, ejemplificó: "Recuerdo momentos siempre en el Rómulo Raggio, el Sívori, el Museo de la Mujer, y en la zona sur también como el Museo Sempere de Burzaco o el Americanista de Lomas de Zamora, y cada lugar me dio experiencia y visibilidad de lo que soy y hago".
Sin embargo, esta oportunidad la sorprendió. "Esto que pasó ahora me enorgullece. Llegar a ser seleccionada en una convocatoria organizada por el Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Pettoruti de la ciudad de La Plata es increíble, y más aún si mi obra la itineran en Mar del Plata", señaló. Y recalcó: "Me enorgullece por ser una artista del conurbano bonaerense y porque estos dos museos son muy destacados en nuestra provincia, por sus salones, premios y patrimonio cultural adquirido".
En torno a su recorrido para arribar a destino, valoró el reconocimiento por "muchos años de oficio con la cerámica". "Siento que es un reconocimiento para mi, sobre todo porque soy una mujer trabajadora del arte y la educación, una feminista, militante, recientemente jubilada y ama de casa", aclaró.
Orgullo desde Turdera
Ese orgullo que expone luego de ser seleccionada entre referentes de más de 100 municipios es elocuente. Y lo manifiesta así: "Me siento honrada por poder llegar hasta allí siendo la única artista en esta ocasión lomense y turderense".
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Al hablar sobre la obra en cuestión, Teresa, la mente lleva a su abuela paterna. "Siempre se genera un linaje, un recuerdo al traer a la memoria a mis ancestros, y en este caso a alguien que no conocí y poco me hablaron de ella, pero que está. Soy también Teresa -es su segundo nombre- por ser su primera nieta, después de tantos nietos varones, y en la obra hablo de identidad, es claramente autobiográfica y me devuelve el eco de esa mujer, como de tantas otras, que sostienen el mundo desde las hornallas". La referencia es justamente a ese objeto, al ambiente generado en la cocina, entre ollas y aromas de la comida de Calabria.
No es la primera vez para esta modalidad con el anclaje familiar y de cercanía. Y ella lo recalca así: "Siempre me inspiran las mujeres, primero Lina, mi maestra catalana con la que me inició en la cerámica, esto con Teresa, mi abuela que no conocí y me la reinventé, y Elsa, mi madre que murió hace casi 5 años, siempre administro mis ideas más con las cosas del corazón y el afecto que con la cabeza, más allá que sea muy mental. La prioridad es darle forma para ponerlo en un proyecto, poder soltarlo y compartirlo con los otros".

