"Emocionante". Así de contundente se expresó Miguel Di Pino, docente del Instituto Santa Faz, de Lanús, que se jubiló luego de 32 años en esa entidad, en la que atravesó distintas épocas y varias generaciones, a quienes agradeció por los momentos compartidos. Y con esas palabras describió lo que sintió hace pocos días cuando sus compañeros organizaron un homenaje que involucró a decenas de chicos de diferentes cursadas e incluso ex alumnos que resaltaron la trayectoria del profesor de educación física, un pilar dentro de la comunidad educativa.
Tras 32 años, se jubiló y recibió homenaje de alumnos de varias generaciones: "Uno nunca deja de ser docente"
Miguel Di Pino estuvo 32 años como profesor de educación física en el Instituto Santa Faz, en Lanús, y recibió un homenaje de alumnos y ex estudiantes.
En diálogo con El Diario Sur, desde el gimnasio que administra en Valentín Alsina, a pocas del colegio que lo tuvo como una pieza vital a lo largo de más de tres décadas, fue elocuente al remarcar lo que vivenció no sólo en estas semanas de suma intensidad emocional, sino en los años anteriores y que lo marcaron a fuego en su carrera.
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"Esto es emocionante porque lo que pasa es que en la carrera del docente no tenés intimidad prácticamente, porque vas a caminar por Lanús, te saludan, vas al shopping, se te acercan a la mesa los nenes chiquitos, los alumnos, eso siempre pasa. Y este reconocimiento en particular fue bárbaro", detalló, al rememoran los instantes donde los estudiantes le confeccionaron un pasillo para aplaudirlo en pleno patio de la escuela, ese donde permanentemente hizo que esos niños corrieran de un lado a otro, realizaran circuitos y formaran equipos para tal o cual juego.
"Mi familia y amigos no lo podían creer, me decían 'sos famoso'. La verdad que muy lindo todo lo que se vivió", recalcó, al puntualizar en los reconocimientos que vivió tanto de Primaria como Secundaria, en torno a un evento que incluso sumó a ex alumnos y ex compañeros del propio protagonista, ya jubilados, que lo sumaron al grupo que pasaron por la institución.
En ese sentido, al recordar instantes vividos en sus tres décadas en la escuela, se quedó con algo específico que atravesó esta misma semana. "Yo juego al pádel, y pasó que se me acercó a saludar una mamá, que el marido fue alumno mío, y yo ahora tengo a los hijos de él. Y de esas anécdotas tengo un montón de casos, de vecinos que fueron estudiantes míos, que me hicieron rabiar cuando eran chiquitos, y ahora tengo a los hijos, que muchos siguen la escuela de los padres", señaló, y agregó, jocoso: "Y parecía que si seguía así iba a tener a los nietos también, porque tardó en salir la jubilación".
Un recuerdo imborrable para el docente
En tanto, dejó un mensaje para la escuela que lo tuvo como referente durante tantos años. "Desde el día que empecé a trabajar hasta la fecha, era como estar en mi casa, era mi familia. Nunca tuve un problema con nadie, con ningún docente, con ningún directivo, algunos de ellos incluso que fueron compañeros míos, y es algo lindo", afirmó.
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Hoy, por lo pronto, una vez concluida su etapa como docente en la escuela -también dio clases en la Secundaria N16 de Lanús, entre otras-, no deja de enseñar. Aunque ahora con otra perspectiva. Es que administra un gimnasio junto a su pareja desde hace casi dos años, y allí da clases como entrenador. "Y hago de todo porque no sólo lo que es la parte como profesor, sino que estoy en la parte de instalaciones, prácticamente acá hicimos todo nosotros, instalación de luz, soldar, arreglamos máquinas, etc", comentó. Y añadió que su faceta como docente no se pierde, aunque en su caso con adultos, más allá que en alguna ocasión despunta el rol cuando se presenta la ocasión en el taller que se realiza de la actividad funcional para chicos.
Sigue siendo profesor
"Son grupos muy grandes los de las escuelas, y en Santa Faz salíamos con dos grupos al patio, por ejemplo, varones y mujeres de dos grados, y llegamos a tener 85 pibes en el patio. En este caso acá son grupos reducidos, tenés 10 chicos, e igual tenés que estar con 20 ojos. Uno no deja nunca de ser docente", indicó.
"A veces que doy las clases yo y me pasa que tengo exalumnos", consideró. Y destacó que ese vínculo con los chicos y con los grandes que fueron chicos y lo tuvieron como profesor, es especial. "Ellos te buscan donde sea, te quieren siempre. Es muy lindo eso", cerró.

