Lomas de Zamora | Lomas | Violeta Aranda | atletismo

Violeta Aranda, de Lomas, tras ser medallista: "Lo que me mueve es decir 'tengo un objetivo y quiero llegar'"

Violeta Aranda, atleta de Lomas de Zamora piensa en un 2026 con diferentes certámenes y la expectativa es repetir los logros de 2025.

Violeta Aranda, oriunda de Lomas de Zamora, avanza a paso firme en su preparación para una intensa temporada de atletismo, en la que buscará revalidar credenciales tras un gran 2025, que incluyó, entre otros logros, la obtención de la medalla de bronce en Paraguay, donde se subió al podio en el Grand Prix de Asunción, en torno a la disciplina de 100 metros con vallas. Y así es como se perfila para objetivos de corto y mediano plazo, como es el del próximo fin de semana, cuando aparezca en el escena en una de las jornadas del Metropolitano, con la expectativa de confirmar su andar positivo.

Embed - LOMENSE BRILLA ENEL ATLETISMO CONTINENTAL | Violeta Aranda, bronce sudamericano

De visita en el stream de El Diario Sur, recalcó la importancia de ir paso a paso en el calendario, sin apurar los tiempos, y valorando el aprendizaje cosechado en las competencias previas, como fue el caso del traslado al país vecino. "Uno siempre suele acercarse a las metas que se plantea, que siempre tienen que ser realistas", señaló, evitando ir por opciones grandilocuentes, como la posibilidad de acceder ya a los Juegos Olímpicos en Los Angeles en 2028, aunque el sueño siempre está para los atletas.

Corte de pelo gratis para chicos en Temperley: "Es un pequeño alivio"

En ese sentido, puso el foco cómo lo vive el deportista amateur este tipo de itinerario y proyectos. "Hay una realidad y es que vos no podés vivir del atletismo. Pero puede formar parte de tu vida, para que tu vida sea como vos querés, más feliz, que es lo que me pasa a mí", afirmó. Y sumó: "Es difícil porque sí, es solitario, hay momentos donde tenés que entrenar solo, no hay un grupo, no podés seguir horarios, pero lo que te mueve es esto de decir 'tengo un objetivo, quiero llegar a él' y tengo que atravesar esta etapa de soledad, esta etapa de meseta, que es cuando vos no mejorás, que a veces puede ser un año, dos años, un año y medio, que estás solo".

Ese estilo de vida, por lo pronto, si bien complejo, tiene sus piezas clave en las cuales sostenerse. Para Violeta, además del apoyo permanente de su familia, está el de su entrenadora, Marina Fernández, con quien construyó un vínculo que lleva más de una década. "Ella dedicaba un tiempo a nosotros, no sólo a mí, sino a todo el grupo, un tiempo extra fuera de su trabajo que claramente nadie se lo pagaba y lo hacía por amor al arte, como se dice. Por mero amor al arte, porque se nota que disfruta su trabajo, lo hace con una gran pasión. Y a nosotros que cuando empezamos teníamos 10 y 11 años nos inculcó unos valores increíbles y una forma de afrontar la vida, porque también te lo enseña, que quizás en otros lados no lo íbamos a encontrar", afirmó.

39ab9b14-dcfd-43f9-b2a0-0394edec56c2

Acercamiento al atletismo

Su acercamiento a la especialidad, por lo pronto, lo detalló así: "Yo iba a la Escuela Primaria 26, que está a dos cuadras del Parque de Lomas. Una profesora hacía torneos de hockey, de básquet y otros deportes. Dentro de esas opciones estaba el atletismo. No teníamos una pista y ella lo que hacía era darnos las clases en un patio, común y corriente del colegio, y después nos llevaba a unos intercolegiales. En Secundaria tuve otro profesor que me dijo de empezar atletismo porque me gustaba y se notaba. Averigué en el Parque y me encontré con Marina que es hoy en día me entrenadora".

El Club Atlético Temperley realizará una noche de astroturismo abierta a la comunidad

Con ella como guía, logró un crecimiento notable que hoy le posibilita luchar por la gloria en el plano continental. "Cuando llegué al atletismo fue pura paciencia de Marina. Fue un camino muy largo, bastante progresivo, y un momento clave fue después de la pandemia, cuando empezó todo, que exploté", destacó.

Así fue como se sumó a varias disciplinas, teniendo como eje al héptatlon, que combina especialidades de pista con lanzamiento, y sorprendió en gran forma, más allá de que su punto más fuerte es el de los 100 metros con vallas y también el salto en largo, donde, por caso, terminó cuarta en el último Grand Prix.

3e455db6-0de9-47ed-9332-903f5df22e03

Y sobre la preparación para todo eso, Violeta recalcó: "Intento que sea lo más natural posible. Particularmente tengo como unos libritos en mi cabeza en que abro uno y digo 'bueno, éste es el librito para entrenar', lo cierro y por ahí después de entrenar me tengo que ir a trabajar, abro un librito en el que me voy a trabajar, después lo cierro y por ahí abro uno y me pongo a estudiar, y así con todo". Y resaltó: "Me di cuenta que se iban sumando más cosas y yo no quería dejar de ser un atleta y dejar de competir porque hay gente que lo deja de hacer, ya que prefiere enfocarse al 100 por ciento en su trabajo y en sus estudios, que está perfecto, pero yo me dije que quizás podía dar en todo. Costó, sí, pero vale la pena porque hoy en día tengo una vida que soñaba hace unos años. Yo no quería dejar de entrenar, de competir. Muevo horarios de acá para allá, pero lo hago y lo disfruto".

Dejá tu comentario