En plena calle Maipú, una de las arterias principales del centro de Banfield, Calzados Felipe mantiene una historia familiar que comenzó en 1938. El comercio lleva 88 años en ese lugar y Susana Mirabelli, que creció junto al negocio, continúa al frente del mostrador después de toda una vida vinculada a la venta de zapatos.
La historia de la zapatería que está hace casi 90 años en Banfield: "Mi vida la doy por esto"
Calzados Felipe funciona desde 1938 en la calle Maipú. Susana, que creció detrás del mostrador, recordó la historia de la zapatería y los cambios del centro.
Los padres de Susana llegaron a esta localidad lomense en 1937 y comenzaron allí su actividad comercial. Con el paso de los años, el local atravesó distintas reformas y modificaciones, pero permaneció en la misma calle. Para Susana, que ahora tiene 82 años, el negocio fue parte de su vida desde siempre y también una actividad compartida por buena parte de su familia.
"Mis padres vinieron en el año 37 a hacer la famosa América", recordó Susana, en diálogo con El Diario Sur. Ellos habían llegado desde Calabria, en el sur de Italia, y su padre comenzó en Argentina con un taller de calzado donde hacía zapatos a medida. Con el tiempo, su incorporación al trabajo en la zapatería llegó después de terminar la escuela primaria. Estudió en la Escuela Primaria N° 10, que por ese momento estaba recién inaugurada. “Estrené a la escuela", bromeó.
Susana también recuerda el Banfield de su infancia y, en particular, la avenida Alsina de aquellos años: “No era la de ahora, era con bulevar y con palmeras”. La familia, además, vivía detrás del local, por lo que el comercio formó parte de su vida cotidiana desde chica.
Una vida detrás del mostrador
Susana era la menor de sus hermanos y, cuando su hermana se casó y su hermano tomó otro camino, su padre, Felipe, le pidió que se quedara en el comercio. Así, a los 14 años comenzó a aprender el oficio y a pasar sus días detrás del mostrador.
Décadas después, mantiene la misma rutina. “Todos los días vengo a las 9 de la mañana, viene Silvia, mi sobrina, a las 10 y seguimos, seguimos hasta cuando pueda”, relató. También conserva el vínculo con clientes de varias generaciones. “Tengo clientes de toda la vida que hoy siguen viniendo”, contó. Para ella, esa relación cotidiana es parte de la historia que construyó junto al local.
"Hoy mi vida la doy por esto. Si no, no seguiría", resumío Susana. Sin hijos, imagina que el futuro de Calzados Felipe podría quedar en manos de sus sobrinos si ellos quisieran continuar con el comercio. “Me encantaría, pero está muy difícil”, reconoció.
Los cambios en el centro de Banfield
A casi nueve décadas del comienzo de la actividad de sus padres, Susana también fue testigo de las transformaciones que atravesó el centro de Banfield. En ese tiempo vio locales que cerraron, otros que abrieron y distintos cambios en la zona comercial. Sobre la actualidad, su mirada es crítica. “El panorama está mal para todos, es general”, sostuvo al referirse al momento que atraviesan los comercios.
Aunque reconoce que la situación comercial es difícil, Susana también observa que hay locales que siguen abriendo con la expectativa de que el panorama mejore. “Hay locales que cierran, locales que abren con la esperanza de un cambio”, señaló.
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