Después de cinco meses, el plantel de Banfield pudo retomar los entrenamientos en el campo de juego con estrictos protocolos sanitarios. Luciano Pons fue la cara nueva del grupo.
Desde la interrupción del fútbol a comienzos de marzo, los jugadores del Taladro habían tenido que arreglárselas con ejercicios a través de Zoom desde sus casas, al igual que todos los equipos de Primera División. Recién este lunes por la mañana se cortó ese largo período sin patear una pelota. Tras los hisopados del viernes pasado, el plantel por fin regresó al Campo de Deportes de Luis Guillón.

El plantel contó con la incorporación de Pons, el primer refuerzo para Javier Sanguinetti. El delantero de 30 años proviene de San Martín de Tucumán. En tanto, los ausentes de la jornada fueron Nicolás Linares, Federico Torres y Franco Quinteros, quienes dieron positivo de COVID-19 y tendrán que permanecer aislados por dos semanas.

¿Cómo fue el protocolo de este regreso? Todos llegaron ya cambiados desde sus casas, con la muda de ropa y los elementos que el club les dio el día viernes. Antes de ingresar al predio, se les tomó la temperatura a todos los jugadores y al cuerpo técnico y luego se les realizó el test serológico. Después, pasaron por un arco sanitizante y recién ahí pudieron entrar al campo de juego.

Según pudo averiguar El Diario Sur, el diagrama de entrenamientos consiste en dos turnos matutinos, con dos grupos de seis jugadores cada uno, distribuidos en las canchas 4, 5 y 6 del Campo de Deportes. Entre un turno y otro se realizará la desinfección del lugar.






