La investigación sobre el presunto abuso sexual de la nena de cuatro años de un jardín de Ingeniero Budge dio un giro inesperado en las últimas horas. Según las pericias médicas realizadas sobre la menor, se descarta la hipótesis de ataque sexual.
Tras un análisis psicológico y clínico solicitado por la fiscal de la causa María Delia Recalde, los resultaron determinaron que no hay síntomas ni indicadores de abuso sexual con la nena. Los dibujos a los que la madre de la chica hacía alusión tampoco corresponden con síntomas de ataque sexual.
El informe además sostendría que la nena tendría un principio de infección urinaria, lo que correspondería con el dolor en sus partes íntimas. Los directivos del jardín 945 habían tomado la decisión de separar momentáneamente al portero de su cargo hasta que se esclarezca la situación.
La madre de la menor, Gisela, aseguró adelante de los medios que su hija había sido abusada por el empleado del jardín. Habrá que ver cuales serán los pasos a seguir desde el entorno de la familia con estas novedades de último momento en la investigación.






