Cristian desapareció un 9 de marzo de su casa en el barrio San José de Temperley. Había ido a tomar unos mates con una amiga y no regresó. Con el pasar de las horas, su madre se acercó a la comisaría tercera de Almirante Brown a hacer la denuncia pero se la rechazaron. Un par de días después, ante la desesperación hicieron la denuncia a la comisaría 6ta de Temperley. Poco después un llamado anónimo alertó que había visto a mi hijo, como estaba vestido, quien y como lo asesinó, recordó su mamá, Griselda.
Asesinó a mi hijo como si fuera un perro, aseguró la mamá de Cristian Medina
Griselda, la mamá del joven de Temperley brutalmente asesinado en mayo, pidió que el caso no se encajone y que se investigue su muerte.
Con esa información se dirigieron a la fiscalía, quedando el caso en manos de la fiscal Ximena Santoro. cuando volví a casa me dijeron que tenía que ir a la morgue de La Plata poeque había un NN con las características de mi hijo. Reconocimos el cuerpo y era él, explicó.
Lo encontraron asesinado, no lo violaron, no lo golpearon. Lo acuchillaron en todos lados y le cortaron el cuello. No le robaron nada de lo que tenía: ni la ropa, ni las zapatillas. Nada. Ahora quiero que se haga justicia. Hace cuatro meses que no avanza, no hay novedades, la fiscal no me atiende, siempre tengo que hablar con el secretario, denunció tras la marcha que realizaron el miércoles a la Fiscalía de Quilmes, que es la que lleva el caso. No hay presos, no hay testigos, no hay nada, añadió Griselda.
Según comentó la madre, quien recibió hace poco el examen forense donde vio los cortes y la saña con que mataron a Cristian, el único avance es que ahora se sumó la Policía Federal a la investigación. Además, explicó que había un policía que fue separado de su cargo y un umbanda que fue el que llamó pero los dejaron libres porque estaban limpios según nos dijeron.
Familiares, amigos y docentes de la escuela a la que asistía Cristian Medina, de tan sólo 17 años, realizaron el miércoles por la mañana una marcha para pedir que el caso avance y no siga estancado. No obstante, su madre aseguró que nuevamente la fiscal no la atendió y sólo pudo comunicarse con el secretario.
El dolor de una madre
Era un chico de la casa, no viajaba, tenía sus amigas con las que tomaba mate. El colegio lo quería mucho, como también la familia. Era muy cariñoso, amable, respetuoso. Somos humildes pero era un chico de bien, no tenía maldad. Era del colegio a casa.
Me hace mucha falta, lo extraño mucho. No sé qué hacer, quisiera volver el tiempo atrás, que no se haya ido ese día y que esté conmigo. Lo único que pido es que se haga Justicia, para mí pasó ayer esto.
Esta persona, maldita, asesinó a mi hijo como si fuera un perro, lo tiró en un descampado como si fuera una cosa. No entiendo tanta cosa mala.
Cristian no tenía enemigos ni peleas. Era gay y estoy orgullosa porque desde los 9 años nos lo dijo a toda la familia. Era peluquero y estudiaba, quería ponerse una peluquería. Tenía muchos sueños y proyectos por delante.

