Ayer por la mañana, un chofer de la línea lomense 541 fue brutalmente agredido por un grupo de jóvenes cuando realizaba su recorrido habitual por Ingeniero Budge: le arrojaron una botella de sidra que explotó en el vidrio del conductor.
Alrededor de las ocho, tres jóvenes que aparentemente venían caminando alcoholizados por la calle luego de celebrar el año nuevo agredieron el colectivo cuando la unidad de la empresa Yitos circulaba por la calle París.
El acto de vandalismo ocurrió sin mediar palabra. El chofer, sorprendido, sólo atinó a seguir su marcha con la ventana absolutamente rota. Afortunadamente, el conductor no sufrió heridas ni cortes y ya se encuentra trabajando normalmente.






