La medida autorizada afecta a las más de 1.200 familias que de martes a domingo arman sus puestos en los distintos barrios del distrito. Así de pagar mensualmente $ 800, ahora tendrán que pagar más de $ 1800, lo que consideran que es imposible de afrontar.
Lo consideran injusto y que no correspondería, ya que la comuna no nos brinda seguridad, incumple con la provisión de baños químicos y no controla a quienes trabajan sin permiso, expresaron los feriantes. Además, recordaron que hace dos meses el municipio ya les había aumentado el tributo un 20%.
María Rosa Pereyra, presidenta de la mencionada Cámara de Feriantes de la República Argentina, dijo que esperan una decisión política. Además agregó que de no tener una respuesta concretaremos una movilización más numerosas y el mes que vienen demandaremos al Estado municipal ante la Justicia por daños y perjuicios, subrayó Pereyra.
En ese sentido, Daiana Franco, una de las feriantes que participó de la movilización, explicó que si un puestero no paga durante tres meses, el municipio le retirar el permiso para trabajar.






