Isabel Vázquez es una luchadora. Ella es una de las fundadoras de la asociación civil Madres contra el paco y por la vida. En un comedor que ellas tienen en Villa Lamadrid, cientos de chicos en rehabilitación buscan un plato de comida a diario. Ellas luchan contra un enemigo que está inmerso en el barrio: el paco.
Su misión es arduosa, ya que es difícil que los chicos adictos no recaigan en la droga. Muchos, incluso, salen de prisión y tienen que solventar los gastos de su familia. En una sociedad no preparada para reinsertarlos, la posibilidad de volver a caer en el delito está latente.
Su historia de vida tampoco es fácil. A Isabel le mataron un hijo en el año 2009. Emanuel Vázquez fue asesinado precisamente como una advertencia para que su madre se diera cuenta que se estaba metiendo en un terreno complicado.
Emanuel tenía 27 años y participaba activamente del movimiento de madres contra el paco. Su crimen, lejos de amedrentarla, le dio a Isabel más convicción para combatir la drogadicción. Siendo madre de otros tres hijos y abuela de once nietos, ella piensa solamente en el futuro de los jóvenes.






