Gustavo García, el hombre de 48 años que quedó viudo y cortaba el pasto para sobrevivir, abrirá su propio negocio próximamente. "Calculo que la inauguración será dentro de quince días", manifestó en exclusiva con El Diario Sur.
Gustavo, que tiene un pequeño hijo de 4 años llamado Thiago, es un ejemplo de superación. "Pude salir adelante con mucho esfuerzo, con ayuda de la municipalidad de Lomas de Zamora y de un taller protegido y bastante a pulmón".
El futuro pizzero nos contó sobre los motivos que lo llevaron a elegir este tipo de comercio: "Soy cocinero de alma. Un amigo me fue regalando un horno, otro una máquina de cortar fiambre y tuve que sacar un préstamo para lograr este sueño".
"Tuve que hacerle unas reformas a mi propia casa para poner en marcha la pizzería. Todavía no pude terminar las obras así que calculo que abriremos dentro de quince días", agregó García sobre el futuro local de comidas ubicado en la calle Baliña al 1800 entre Godoy Cruz y Darragueira, localidad de Banfield.
Para concluir, Gustavo reflexionó sobre su sacrificado pasado: "Fue lenta la etapa de transición, de a poco y con mucho esfuerzo pude salir adelante. Cuando se quiere se puede, mi hijo se sorprende día a día con los cambios. Trato de enseñarle la cultura del trabajo".






