José González es el conductor de la empresa de colectivos Larroque que vivió en carne propia un múltiple accidente en el día de ayer en el cruce de la colectora de Camino Negro y la avenida Martín Rodríguez, Villa Centenario. El siniestro involucró también a otros dos autos.
Yo no choqué a nadie, ellos se me vinieron encima. A las cinco de la mañana yo estaba parado en la Shell de Camino Negro, porque el semáforo se me puso en rojo. De la mano de Tribunales para Puente la Noria venía un Peugeot 308 arriba de los 100 km/h. Cruzó el semáforo en rojo, no aflojó nunca y se llevó puesto a un Renault 9 que venía en verde.
Le pegó en el medio de lleno. El Renault salió disparado y casi se lleva por delante a una persona que estaba esperando un colectivo en la esquina de la estación de servicio. Chocó contra el cordón y como si fuera una pelota se me incrustó abajo del colectivo, agregó González.

El conductor del Peugeot se agarró la cabeza y salió corriendo, se dio a la fuga. Alrededor de las ocho de la mañana apareció la dueña del vehículo diciendo que antes de las cinco se lo habían robado.
Yo ayudé a que saliera el conductor del Renault. Por su parte, el acompañante había quedado atrapado en la carrocería del auto. Para colmo, el chofer que era remisero, no tenía registro ni habilitación de remis.
Yo venía con un pasajero sólo y afortunadamente no le pasó nada. Yo salí perjudicado con un desgarro en la zona lumbar. Yo ahora estoy con reposo, me da bronca estar así por un inconsciente. Pensé que el Renault me iba a reventar el vidrio, además volaban pedazos de autos por todos lados. Yo la saqué barata, cerré los ojos y apreté fuerte el volante y el freno.






