El pasado viernes 26 de abril, 33 trabajadores de la fábrica de margarinas Dánica de Llavallol fueron notificados de que fueron despedidos. Los representantes de los empleados echados tuvieron varias reuniones en la Secretaría de Trabajo con autoridades de la firma.
Como resultado, el Ministerio de Trabajo dictó conciliación obligatoria por quince días, por lo que los trabajadores despedidos debían ser reincorporados de forma provisoria. Sin embargo, la medida se encuentra a punto de expirar mañana y los empleados aseguran que desde la empresa se mantienen firmes en no dar marcha atrás con los despidos.
Los trabajadores deberían haber podido ingresar a las instalaciones de la planta ubicada en la calle Asamblea al 300 hace catorce días. Como esto no ocurrió, la retención de tareas y el acampe que se produjeron desde el comienzo del conflicto continuarán por tiempo indefinido hasta que la situación sea remediada.
Los empleados manifestaron en exclusiva con El Diario Sur que desde la empresa argumentan una crisis económica irreal, ya que la planta se encontraba en uno de los picos máximos de producción de margarina de los últimos tiempos cuando se produjeron los despidos, con un alto nivel de stock de mercadería acumulada.






