Hace 110 años, aparecía una tan esperada solución a los recurrentes problemas de incendios en la región. El 30 de enero de 1910 comenzaban a operar los Bomberos Voluntarios de Lomas de Zamora.
Escuchar la sirena de los cuarteles es algo muy natural desde que los vecinos tienen memoria. Saben que si hay fuego, un accidente o una persona en peligro, ahí van a estar los bomberos para ayudar. Sin embargo, esto no era posible a principios del siglo XX. La mayoría de las casas de Lomas eran de madera, muy propensas a sufrir incendios, y en aquel tiempo no había una autobomba de color rojo que viniera a socorrerlos.
A comienzos de 1902, una edificación de Santa Catalina se prendió fuego y se llevó la vida de un joven. Cuatro años después, en octubre de 1906, las llamas destruyeron el Almacén Ferrari Hnos., ubicado en la esquina de las actuales Hipólito Yrigoyen y Loria. La única manera de frenar el incendio era con baldazos de agua de los vecinos. No podían seguir así.

En pos de encontrar una solución, el comisario de la seccional de la Policía Local, Modesto Benavídez, propuso una reunión con los habitantes de la región. De ese debate surgió la propuesta de crear un Cuerpo Antifuego, que al principio fue presidido por el propio Benavídez. La idea de tener un equipo de bomberos estaba en marcha, pero había un problema: ¿de dónde sacarían los fondos para comprar la bomba para apagar incendios?
Mientras tanto, en Banfield tenían el mismo inconveniente que en Lomas. Fue así como el 14 de noviembre de 1909, los hermanos Ritchie, importadores de materiales para combatir incendios, convocaron a los vecinos a una nueva reunión en el Café Tivoli, donde se realizó una demostración de cómo funcionaba la bomba que arrojaba agua y se acordó hacer una colecta para comprarla y formar el cuerpo de bomberos. En menos dos meses y medio, el sueño de los vecinos se haría realidad.

El 30 de enero de 1910, se realizó una Asamblea en la que se creó la Sociedad de Bomberos Voluntarios y Primeros Auxilios de Lomas de Zamora. El Capitán de Navío Gustavo Sundblandt Roseti fue designado como primer presidente y Diego Ricthie como primer jefe. En primera instancia, operaban en las actuales Boedo e Hipólito Yrigoyen, donde guardaban la bomba, la ambulancia y los caballos. Más tarde, pasaron a Boedo 453, después a Laprida 640 y luego a Laprida y Saavedra. Finalmente, en 1926 se pudo comprar el terreno de Saavedra 46 para construir el actual Cuartel Central.
Así se daba comienzo a 110 años de servicio a la comunidad. Una vocación de muchos voluntarios que arriesgaron sus vidas para socorrer a los vecinos que lo necesitaran. En varios casos, una tradición familiar. 110 años de Valor, Sacrificio y Abnegación. 110 años de Crecimiento, Capacitación y Profesionalismo. 110 años protegiendo a nuestros vecinos Lomenses, escribieron en redes sociales. Los héroes anónimos de Lomas de Zamora festejan un aniversario más trabajando por y para la región.






