Este martes comenzará el juicio por el femicidio de Anahí Benítez, la joven de 16 años que fue encontrada asesinada en la Reserva Santa Catalina en 2017.
La muchacha había salido de su casa de Parque Barón el 29 de julio de 2017, con dirección al Parque Eva Perón, pero nunca llegó a destino. Familiares denunciaron su desaparición y una semana después encontraron su cuerpo enterrado en la Reserva. El cadáver estaba desnudo, con lesiones cortantes, golpes en la cabeza y, según la autopsia, con signos de sofocamiento y abuso sexual.
Los dos imputados por este crimen son Marcos Bazán, de 36 años, y Marcelo Villalba, de 32. Más de dos años y medio después, ambos comenzarán a ser juzgados por el Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora.
Cabe recordar que Bazán había sido detenido luego de que un perro rastreador detectara rastros de Anahí en el galpón de su casa, ubicada al lado de la estación Santa Catalina del Tren Roca, cerca de donde apareció muerta la adolescente. Según el pedido de la fiscal de la causa, lo juzgarán por los delitos de privación ilegal de la libertad agravado y homicidio agravado por alevosía, criminis causa y por mediar violencia de género.
Por su parte, la captura del otro sospechoso se dio a partir de la reactivación del celular de Anahí. El teléfono lo tenía un joven de 17 años, quien señaló que su padre se lo había regalado. Este hombre era Villalba. Los peritos forenses determinaron que su perfil genético coincidía con el semen encontrado en el cuerpo de la chica. De esta manera, sobre él pesa el cargo de robo, abuso sexual agravado por acceso carnal, privación ilegal de la libertad agravado y homicidio agravado por alevosía criminis causa por mediar violencia de género.






