Desde las 0:00 rige la cuarentena obligatoria para todo el país. Salvo algunas excepciones, las personas deben quedarse en sus casas para prevenir la expansión del coronavirus. En Lomas de Zamora, las primeras horas del viernes tuvieron poco movimiento de gente, locales cerrados y controles policiales en comercios.
La peatonal Laprida, habitualmente llena de peatones en gran parte del día, se mostraba casi desierta. La gran mayoría de los locales estaban cerrados, incluyendo galerías, comercios de ropa y calzado, lugares de comidas rápidas y sitios de venta de electrodomésticos. Misma situación se observó en Banfield, con el centro comercial de Maipú despoblado, persianas bajas y restaurantes, bares y confiterías sin atención al público.

El decreto que firmó el presidente Alberto Fernández aclaraba que los medios de comunicación estarían exceptuados del aislamiento. En esa sintonía, los puestos de diarios y revistas fueron lo único que animaba la peatonal Laprida en las primeras horas de la mañana, aunque funcionaban en horario reducido.
Varios efectivos de la Policía Bonaerense patrullaron la zona, aunque su función no era perseguir a la gente que caminaba por la calle. "Nuestra directiva es controlar que no abran comercios, porque algunos quisieron abrir y no están dentro de las excepciones contempladas en el decreto del presidente. Además, a esta hora muchas personas van a trabajar, es poco viable parar uno por uno, al menos en este momento", le contó uno de los oficiales a El Diario Sur. Sin embargo, un vecino de Lomas le contó a este medio que fue parado por Gendarmería en la estación de Burzaco: "Anoche me quedé en la casa de mi tía. Esta mañana me volvía para Lomas y me pararon para pedirme el DNI y que explicara qué estaba haciendo ahí, le tuve que mostrar que yo trabajo acá en Lomas".

Por su parte, las estaciones de tren de Banfield, Lomas y Temperley tuvieron muy poco caudal de personas en los andenes de la línea Roca. "No viajó gente parada, estuvo todo muy tranquilo", le dijo una de las guardas a este medio. Distinto fue el caso en algunas paradas de colectivos, donde sí se acumularon pasajeros, sobre todo a la salida de la estación de Lomas.

El tránsito también se vio afectado por el aislamiento. Las Avenidas Hipólito Yirigoyen y Alsina, habitualmente cargadas en hora pico y con algún embotellamiento, tenían muy poca circulación de vehículos.
La contracara fueron los bancos y algunos supermercados, que tuvieron largas filas desde temprano. De hecho, varios cajeros automáticos se quedaron sin efectivo.
Con el correr de las horas, la cantidad de personas que circulaban por las zonas céntricas fue aumentando. No se percibía un clima de cuarentena, sino más bien de feriado, aunque la mayoría de los locales siguieron con sus persianas bajas.






