Esta semana se puso en marcha el aislamiento social obligatorio en dos barrios de Lomas de Zamora. No tienen casos de coronavirus y estarán cerrados hasta el viernes.
El Campanario y Los Pinos, de la localidad de Llavallol, fueron seleccionados para implementar un sistema de aislamiento. ¿Por qué se eligió a estos dos barrios? Fuentes municipales señalaron que allí no hay ningún caso confirmado ni sospechoso de COVID-19 y que se apunta a preservar la salud de familias que son muy numerosas y que tienen problemas edilicios y ambientales.

En primera instancia se marcó un límite entre las calles Kurth, Doyhenard, 1° de Marzo, Polonia y Santos Vega, se cerró ese perímetro con vallados policiales y sólo pueden cruzarlo quienes forman parte de los servicios considerados esenciales. Se establecieron cuatro puntos de control para peatones y para los autos que quieran entrar y salir, mientras que las líneas de colectivos 318 y 562 que circulan por esa zona debieron cambiar sus recorridos.
Mientras dure el aislamiento, la idea es monitorear a las personas de riesgo, hacer vacunación antigripal puerta a puerta, controlar la temperatura de los vecinos, entregar alimentos e intensificar tareas de limpieza, higiene y saneamiento.
La medida, articulada entre el Municipio, Nación y Provincia, se extendería en principio hasta el viernes y la idea es replicarla en otros barrios de Lomas de Zamora.






