El merendero Mamá María encabeza una gran acción solidaria en tiempos de pandemia. Le da de comer a más de 100 familias lomenses y cada vez se suman más. Pero desde la implementación de la cuarentena, se les están acabando los recursos para alimentar a todos y necesita ayuda.
El lugar funciona en Azamor 807, en la localidad de Villa Fiorito. Marisa, la encargada, le contó a El Diario Sur el drama que están atravesando durante el aislamiento obligatorio: Nosotros damos de comer y merendar a más o menos 120 chicos. Después de la cuarentena se nos sumaron muchas familias. Antes que empezara la cuarentena les dábamos todas la semana, pero ahora se nos empezó a cortar el recurso y no nos alcanza. Estamos dando comida al mediodía los martes, jueves y sábados, y la merienda los lunes, miércoles y viernes.

Familias esperando por comida en el merendero Mamá María.
Estamos en la lucha. Ahora también hay abuelos que vienen a comer e intentamos sustentar. Antes venían los nenes a comer al merendero y les dábamos a ellos solos, pero ahora con la pandemia vienen directamente los papás a buscar su tupper con comida. Le damos al círculo familiar entero. Es mucha más gente. Veníamos bien pero ahora tuvimos que bajar todo. Es una pena, remarcó Marisa.
La falta de recursos obligó al merendero a recortar el servicio y dar menos alimentos a la gente, por lo que tuvieron que recurrir a donaciones de los vecinos para seguir asistiendo a todas esas familias. Estamos necesitando alimentos no perecederos. Lo que más usamos es arroz, fideos, puré de tomates y verduras. Si alguien quiere, puede donar pollo, alitas, menudos, carne picada, para hacer una comida abundante, detalló la encargada.

Además de alimentos, en Mamá María piden que acerquen vestimenta y calzado para ayudar en la época de frío. La encargada del lugar solicita abrigos para los chicos, zapatillas y ropa, porque se viene el invierno.
Para realizar donaciones, los vecinos pueden contactar a Marisa al 15-5723-0715 o al 15-4166-6930, o bien acercar la mercadería directamente al merendero. Nosotros no tenemos problema en ir a buscarlas, porque la gente no puede salir, aclara la señora.







