Después de que un chofer de la línea 266 diera positivo de coronavirus, se aplicó el protocolo y realizó un operativo sanitario de desinfección en la terminal de colectivos.
El miércoles por la tarde se encendió la alarma al conocerse que un colectivero de 53 años se había contagiado de COVID-19. No tardaron en hacerse virales las imágenes del personal de salud con trajes especiales haciendo controles en la terminal de Lomas de Zamora, donde se les tomó la temperatura a los demás choferes.

La 266 es una línea con varios ramales que cubre un trayecto bastante amplio, por lo que es fundamental evitar el contagio entre choferes para que no haya un brote que se salga de control. Al tratarse de un conductor del ramal Burzaco, se activó el protocolo en distintas partes la región.
El principal lugar de desinfección fue la cabecera de Expreso Villa Galicia San José, en Avenida Lynch y Caaguazú, en el límite entre Banfield y Monte Chingolo. También hubo trabajos en la estación Burzaco en horas de la noche.
Más allá de estos trabajos, los choferes habían denunciado que la empresa no había aplicado el protocolo a tiempo y que no había tomado las medidas de prevención necesarias. Solicitaban el cierre parcial de la línea y que se les realicen test de coronavirus a todo el personal.






