Este lunes comenzaron los alegatos en el juicio por el femicidio de Anahí Benítez. El fiscal y el abogado querellante pidieron la pena de prisión perpetua para Marcos Bazán, único acusado y dueño de la casa donde habría estado la joven antes de ser asesinada.
Se puso en marcha una nueva etapa del proceso judicial por el crimen de Anahí, la adolescente de 16 años que fue hallada asesinada en la Reserva Santa Catalina en 2017. Al igual que en las últimas dos audiencias, el único imputado en este juicio siguió la jornada por videoconferencia.
El fiscal Hugo Daniel Carrión presentó su alegato y remarcó que Anahí fue "torturada y cosificada", por lo que pidió ante el Tribunal Oral de lo Criminal (TOC) 7 de Lomas de Zamora que Bazán sea condenado a prisión perpetua. El abogado de la familia de la víctima, Guillermo Bernanrd Krizan, acompañó la misma acusación y el mismo pedido.
Carrión consideró a Bazán como coautor de los delitos de "privación ilegal de la libertad agravada, homicidio agravado por alevosía, criminis causa y por mediar violencia de género" y como partícipe necesario de "abuso sexual agravado por acceso carnal".
"Las invenciones no existen, las pruebas existieron y fueron presentadas debidamente en el juicio. Después veremos el valor probatorio que le damos a cada una de ellas, pero las pruebas existieron", señaló el fiscal, en respuesta a las versiones de Bazán y sus alllegados sobre una causa armada en su contra.

Marcos Bazán siguió la jornada de alegatos por videoconferencia.
"No queda ninguna duda de su aporte funcional al hecho. Si consideran que no tuvo dominio sobre los hechos, su aporte fue decisivo para que se cometieran", argumentó Carrión, quien de esta manera pidió que Bazán reciba la pena máxima del Tribunal.
La principal evidencia mencionada por el fiscal fue el trabajo del perro rastreador "Bruno", del que destacó su olfato "infalible" y ponderó su éxito "en más de 280 procedimientos". Carrión puntualizó que el can incriminó a Bazán al llegar a su casa con una muestra de olor de Anahí y marcar la presencia de la adolescente en el interior del domicilio y en un galpón. Además, recordó que con una muestra de olor de Bazán, el perro marcó que el imputado estuvo en el lugar donde fue hallada Anahí."Anahí llegó a lo de Bazán con vida y de lo de Bazán salió muerta", afirmó Carrión, quien argumentó que según algunos especialistas, "la odorología forense es equiparable a una huella digital" o a "un ADN".
Además, el fiscal colocó como pruebas una tijera incautada en la casa de Bazán que Anahí solía tener en un morral, una llave que la adolescente solía colgarse en el cuello y que abría una puerta de la casa del imputado y una pericia geológica que determinó que una pala del acusado tenía rastros de tierra similares al lugar donde fue cavada la fosa donde apareció el cuerpo.
Cabe recordar que Marcelo Villalba, quien había llegado al juicio como acusado junto a Bazán, dejó de ser juzgado el 21 de febrero por problemas psiquiátricos, por lo cual no participa de este proceso judicial y no está afectado por este pedido de prisión perpetua.






