Una vecina de Banfield dio a luz a su beba en un patrullero policial. Dos oficiales de la Policía Local de Lomas de Zamora la asistieron en el parto en la puerta de su casa.
Ocurrió el miércoles a la madrugada en la intersección de las calles Barilari y La Plata, cerca del límite entre Banfield y Monte Chingolo. Roxana Arcajo, de 30 años, estaba a punto de dar a luz a su hijita Sofía y le pidió ayuda a una vecina para que llamara a la ambulancia para ir al hospital. Sin embargo, los médicos demoraron y tuvieron que llamar al 911.
Enseguida llegaron a la casa Mariela Canteros y Nicolás Castro, efectivos de la Unidad Policial de Prevención Local de Lomas de Zamora. Los oficiales explicaron que no podían trasladarla al hospital debido a los protocolos que manejaba la Policía, por lo que llamaron nuevamente a una ambulancia. Pero Roxana no podía esperar.

Los oficiales Canteros y Castro asistieron en el parto a Roxana a bordo del patrullero.
Las contracciones eran cada vez más intensas. La beba estaba por nacer y la ambulancia no llegaba. Fue así como los policías recostaron a la mamá en el asiento trasero del móvil policial, que se convirtió de urgencia en una sala de parto. Minutos después, Sofía llegó al mundo.
"Ella estaba embarazada y tenía fecha para los últimos días de mayo, pero ayer a la 1 de la mañana empezó con contracciones. Como ya tiene otros tres chicos, sabe cómo son los tiempos. Pensó que se le iba a pasar, pero no se la pasaba y a las 3 de la mañana rompe bolsa en la casa. Por la cuarentena no hay remises, así que una vecina llamó a una ambulancia. Como no venía, en el apuro llaman al 911, que manda a un patrullero a la puerta de la casa", relató Yésica, esposa del suegro de Roxana, en charla con El Diario Sur.

Sofía, la bebé que nació a bordo del patrullero. Llegó al mundo con un peso de 2,700 kilogramos.
"Ella se acercó a la oficial y le dijo 'No aguanto más'. Entonces le dijeron 'Acostate, va a estar todo bien, quedate tranquila' y la asistieron en el parto en el asiento trasero del patrullero. Fue tanto el apuro que no tuvieron tiempo ni siquiera de entrar a la casa. Después vino la ambulancia y la trasladaron al Hospital Gandulfo de Lomas", comentó Yésica.
Sofía nació por parto natural con un peso de 2,700 kilogramos y está internada en observación junto a su mamá, sin ninguna complicación. En redes sociales, la familia agradeció a los oficiales Canteros y Castro, que asistieron a Roxana: "Fueron los mejores parteros. Les vamos a estar por siempre agradecidos. Muchos pensarán que cumplían con su deber, pero no, no es así. Un uniforme te da pertenencia e identidad, pero el corazón te da vocación, te da humanidad y a ellos también les dio empatía".






