El violento asalto en la línea 188 tuvo dos damnificados, un chofer y un pasajero. Al primero lo apuñalaron en la cara y al segundo le hicieron un importante corte en el cuello. Afortunadamente, ambos están fuera de peligro. Lo que pocos saben fue el gran gesto que tuvo el colectivero y la charla que hubo tras el robo.
Leonardo Quintana era quien manejaba el 188 en esa dramática noche en Villa Fiorito. Por el espejo retrovisor observó que dos delincuentes le cortaron el cuello a un pasajero, de nombre Ariel, para robarle el celular. Del susto, sólo atinó a pisar el freno de golpe. Enseguida uno de los agresores se acercó al chofer y sin mediar palabra, le clavó un cuchillo en la cara.
Parecía que todo terminaría en una tragedia doble, pero increíblemente, los dos sobrevivieron. Y no sólo eso: Leonardo tuvo un gesto increíble a pesar de la herida en su rostro. Con el arma blanca clavada entre el ojo y la nariz, manejó 12 cuadras hasta el UPA de Villa Fiorito para evitar que Ariel muriera desangrado.
Quedate tranquilo, tirate en el piso que yo te llevo, flaco. De acá salimos juntos. Relajate. Vos vas a vivir, le dijo el chofer al pasajero, según le relató su entorno a El Diario Sur. Ariel estaba muy nervioso, perdiendo mucha sangre por su cuello, pero también se ofreció a ayudar. ¿Quéres que maneje yo? ¡Mirá cómo tenés ese cuchillo ahí!, le insistió a Leonardo. Pero el colectivero tomó las riendas del asunto y empezó a conducir hasta el UPA.
El enorme gesto de Leonardo permitió que el pasajero saliera vivo de esa película de terror. Tras una muy breve observación en el UPA, Ariel fue trasladado a una clínica de Quilmes donde fue intervenido dos veces para detener la hemorragia en su cuello y reparar los daños. Está saliendo adelante a pesar de las dos operaciones que tuvo. Logró salir de terapia intensiva. Tenía mucho sangrado debido a la rotura de vasos por la herida. Está fuera de peligro. Sólo se puede complicar si sigue apareciendo sangrado. Espero que no sea así, comentó su hermana a este medio.
Mientras Leonardo muestra una recuperación milagrosa y está próximo a ser dado de alta, Ariel también avanza a paso firme en su recuperación. Mi hermano pasó a sala común, ya está bien. Le sacaron la sonda y el oxígeno, le dieron algo para ingerir para ver la reacción del organismo y está muy bien. Gracias a Dios la última operación resultó muy favorable, agregó la mujer.
A pesar de esa noche de horror que pasaron a bordo del 188, la historia tuvo un final feliz para Leonardo y Ariel. De no surgir un imprevisto médico, en los próximos días ambos serán dados de alta. Y cuando se levante la cuarentena por el coronavirus, seguramente empezará una gran amistad.






