Leonardo Quintana, chofer de la línea 188, dio a conocer cómo quedó el colectivo después del brutal asalto que lo tuvo como víctima a él y a un pasajero.
El martes a la madrugada, Lomas de Zamora quedó conmocionado por la salvaje agresión de dos delincuentes a bordo del 188 en Villa Fiorito. Al colectivero le clavaron un cuchillo en la cara, mientras que Ariel, un pasajero que viajaba dormido, sufrió un profundo corte en su cuello.
Si bien ambos sobrevivieron y están fuera de peligro, en el colectivo quedaron las marcas del horror. En imágenes que difundió el propio chofer se observa la unidad llena de sangre.
El asiento del conductor, el volante, el tablero y el pasillo del colectivo quedaron salpicados por la enorme pérdida de sangre de Leonardo y de Ariel, quienes estando gravemente heridos viajaron juntos 12 cuadras más para poder ser asistidos por algún médico.
El chofer apuñalado está próximo a ser dado de alta en la Clínica Fitz Roy, mientras que el pasajero evoluciona favorablemente de una segunda operación que le hicieron en un sanatorio en Quilmes.






