A comienzos de la semana, el gobernador Axel Kicillof anunció una mejora salarial para docentes y los estatales de la Ley 10.430. El incremento consta de un 10% más en mayo, un 10% julio, 14% en septiembre y 10% diciembre, por lo que tanto el cuarto y el décimo segundo mes configurarán las nuevas subas salariales post paritarias, lo que elevará los haberes a fin de año de un 60%.
Con el incremento otorgado, los empleados públicos en principio no perderían con la inflación, aunque todo depende de la evolución del índice de precios. Es así que Kicillof anunciará en la semana la extensión de ese esquema de incremento a los policías, que a diferencia de los empleados de la administración central, docentes, médicos y judiciales, no tienen paritarias para negociar sus condiciones laborales y depender de los decretos para definirlas.
Cabe destacar que la última vez que el mandatario anunció un aumento para la policía incluyó también una suba en los adicionales, por lo que se espera que esta vez pueda ocurrir lo mismo, aunque no está confirmado.
El aumento que anunció estaba pensado con una hipótesis del 57% de inflación anual. Sin embargo, ahora la preocupación está en que si no se profundiza la levísima tendencia a la baja que se percibió en abril (de un 6,7% a un igualmente alto 6%) se deba reabrir la paritaria antes de fin de año.

