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Auge de las "constelaciones familiares", una terapia new age que gana adeptos y detractores

Permitiría "evaluar los males que alberga el inconsciente de la persona a partir de su historia familiar”. El testimonio de una “consteladora” de la región.

Las constelaciones familiares forman parte de una terapia new age creada en la década del ’90 por el teólogo alemán Bert Hellinger, que marca la importancia de registrar los patrones de comportamientos inconsciente de la familia de la persona que consulta, al remontarse varias generaciones atrás y cómo eso influye en el presente.

La actividad está a cargo de una persona denominada “constelador” o facilitador, que inicia la constelación, la cual puede realizarse tanto en grupo como de forma individual. Susana Bauman, de “La Casita. Terapias Holísticas” en San Vicente, además de psicóloga social y docente, es una consteladora de la región y dialogó con El Diario Sur sobre el tema, que está en auge y ha recibido críticas por ser considerado una “pseudo terapia”.

Bauman explicó que las constelaciones familiares son “un método terapéutico, pero sobre todo un camino de vida, un camino filosófico, un modo de mirar la vida sistémicamente. Esto quiere decir que la vida es multidimensional y no alcanza a ser comprendida si la miramos solo de manera lineal”

En ese sentido, la mujer que trabaja como facilitadora hace más de veinte años, puntualizó que “somos nuestra historia familiar y todo lo que quedó sin resolver vibra en nosotros, a manera de esas cosas que nos pasan: problemas en los vínculos, en las relaciones o trastornos de salud”.

Parafraseando a Bert Hellinger, Susana aseguró que el objetivo de “constelar” es “ordenar, reconocer que hay órdenes del amor, las cuales son leyes naturales, que rigen los sistemas humanos”. En ese marco, comentó que con el tiempo la terapia “nos permitirá sanar los vínculos y encontrar los desórdenes inconscientes donde estamos implicados producto de sucesos no resueltos a nivel inconsciente del propio sistema familiar”.

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Las constelaciones familiares ganan adeptos en el mundo y en la región.  

Las constelaciones familiares ganan adeptos en el mundo y en la región.

Las sesiones que pueden tener un precio que va desde los 9 mil hasta los 30 mil pesos, según el lugar en el que se “constele”, comienzan con las preguntas del facilitador, a fin de conocer los eventos más importantes de la vida de la persona hasta dos o tres generaciones atrás. “Con los sucesos y reacciones emocionales, el constelador desarrolla su hipótesis y dejará fluir entregándose al campo fenomenológico que se mostrará a través del movimiento de los representantes que fueron elegidos para representar al cliente y los miembros importantes de su familia”, aseguró Bauman.

Las personas que acceden a la terapia en el local de San Vicente son en su mayoría mujeres de mediana edad aunque también comienzan a ser realizadas por hombres y jóvenes de todas las edades. “Es un movimiento interior para profundizar en la búsqueda de la comprensión, sanación de lo que transitan sobre todo con consciencia de la mirada ancestral”, analizó Bauman.

“La constelación posibilita la visualización de un orden más profundo, conectándose con el reconocimiento del otro de una manera más lúcida y consciente pudiéndole dar el lugar que le corresponde”, concluyó Bauman.

Las críticas a las constelaciones familiares

Desde el punto de vista científico, todo lo que tiene que ver con las constelaciones familiares no tienen ninguna evidencia sobre sus bondades, al igual que ocurre con otras terapias new age como es el caso del reiki o la medicina ayurvédica, sobre las que tampoco existe aval alguno sobre su efectividad.

En ese marco, la Federación de Psicólogos de la República Argentina expresó a través de un comunicado que “las constelaciones familiares actualmente no se encuentran incluidas dentro de un marco teórico que haya sido validado científicamente”.

Agregan además que “no adoptan en su totalidad el corpus de una teoría psicológica reconocida y vigente” y que “como práctica no pueden considerarse incluidas dentro de una teoría o campo de la psicología”.

Por otro lado, subrayan que “para ingresar a espacios de formación en la materia no hay requisitos académicos previos, como título secundario o universitario, no siendo necesario contar con carrera de grado para ser constelador”.

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