Maltratar e insultar a mujeres víctimas de violencia de género, pedirles que ratifiquen denuncias, negarles medidas cautelares protectorias y hasta quemar causas judiciales en una parrilla. Todas esas acusaciones pesan sobre la Jueza de Paz de San Vicente, Julieta Ormaechea, a quien la Corte Suprema de la Provincia de Buenos Aires suspendió en su cargo por 90 días.
Suspenden a la jueza de Paz de San Vicente por quemar denuncias en una parrilla
A la doctora Julieta Ormaechea la acusan de maltratar a víctimas de violencia familiar y cometer irregularidades serias.
Las acusaciones sobre Ormaechea constan en un expediente administrativo que la Subsecretaría de Control Disciplinario de la Suprema Corte bonaerense abrió tras la denuncia presentada el 17 de abril último por el procurador Julio Conte Grand. La denuncia habría sido iniciada por una víctima de violencia de género maltratada por la jueza, y tras la investigación interna -que incluyen testimonios de los empleados del Juzgado- la acusan de hechos gravísimos que quebrantan las normas protectoras contra la violencia familiar, según publicó el diario El Día de La Plata, que tuvo acceso a la documentación.
¿Ud. es tarada? ¿Es mogólica? ¿Es discapacitada? ( ) vuelva con él y déjese de molestar. Esa una de las frases que reprodujo el matutino y que habría sido espetada por Ormaechea ante una mujer que pretendía denunciar a su pareja por segunda vez por agresiones. Antes de que la víctima pudiera dar explicaciones, la magistrada le habría dicho que dejara de jugar con la Justicia.
En el informe la acusan de sistematizar en su desempeño un actuar impropio de un magistrado. Aseguran que pedía que las denuncias sean ratificadas, algo que la ley de Violencia Familiar no dispone. De esa forma, se considera que limitó el acceso a la Justicia de las víctimas.
Lo más insólito es que según los testimonios que recabó la investigación entre los empleados del Juzgado, Ormaechea ordenaba incinerar en una parrilla del Juzgado las denuncias no ratificadas. Eso impide que los hechos sean incorporados a las estadísticas. Esa acción podría configurar delitos de tipificación penal.
El diario reproduce declaraciones de una oficial mayor del Juzgado, que asegura que Ormaechea dio a orden de destruir los documentos, y que como no hay destructor del papel en las oficinas, utilizaron la parrillita del patio de atrás de la sala ubicada sobre la calle 25 de Mayo al 50 en San Vicente. No se habría tratado de copias, sino de denuncias originales.

