San Vicente

Preocupa el robo de animales en el campo de San Vicente: hubo una seguidilla

En un sector de Domselaar vivieron tres hechos de inseguridad con pocos días de diferencia. Hay alerta en todo el distrito.
miércoles, 03 de julio de 2019 · 17:55

Los reiterados robos de animales en campos de San Vicente siguen siendo un drama. En particular, en las últimas semanas se dieron varios hechos delictivos en la zona rural de Domselaar, que arrojaron un saldo de diez caballos perdidos para los vecinos, alambrados rotos y hasta un peligroso intercambio de disparos. Ante esta situación, desde la Sociedad Rural local entran en alerta y exigen mayor presencia a la Policía.

“En la zona en la que nosotros estamos, nos tocaron tres robos en menos de 15 días”, comentó a El Diario Sur el vecino Carlos Gomez, que tiene un campo en el sector de Domselaar que linda con Brandsen. A principios de este mes, un grupo de desconocidos atacó en la propiedad de la familia Ugartemendía y se llevó tres caballos, y tomó otros de otros campos en el camino de huida, en el que cortaron alambres.

Una semana después les tocó a los Pérez, también de la misma zona. En plena madrugada vieron cómo rompían los alambres de su corral de chanchos e intentaban arriar a los animales. Pero hubo un intercambio de disparos entre los vecinos y los delincuentes, y finalmente no se llevaron nada. El otro caso se dio el fin de semana último y también apuntaron contra caballos.

Desde la Sociedad Rural de San Vicente también sumaron otros dos episodios que ocurrieron en las últimas semanas en campos de la localidad cabecera del distrito. En una de las ocasiones se llevaron un tractor y en la otra llegaron a acceder a una vivienda.

En todos los casos los productores rurales aseguraron haber hecho la denuncia ante la Policía, pero coinciden en la falta de respuestas. “La patrulla rural no tiene móviles suficientes ni personal, y dicen que se les hace imposible abarcar toda la zona que les corresponde”, aseguraron desde la entidad gremial del campo. “Acá tardaron mucho en venir y después estuvieron sacando unas fotos, pero no recibimos novedades”, contó Gomez de Domselaar.

En ese contexto, uno de los problemas es que los vecinos del campo tienden a armarse para enfrentar a los delincuentes por su cuenta. “Obviamente no es lo recomendable, pero estando tan sola la gente necesita algo para defenderse”, apunta Gomez.

Tal como señaló El Diario Sur en abril pasado, el robo de ganado a los campos aledaños al conurbano bonaerense aumenta a la par de la crisis y de la suba de los precios de la carne. “Es común encontrar en los campos o los caminos restos de caballos o vacas que fueron despostados, así que los usan para vender la carne”, agregó Marcelo Vegué, otro vecino de Domselaar.

“El robo de caballos no empezó ahora, siempre hubo. Pero antes en general se usaban para los carros de los cartoneros. Últimamente desaparecen enseguida porque los faenan”, explicaron a El Diario Sur fuentes policiales con experiencia en investigar delitos rurales.

Para el consumo, la carne de equino suele terminar “disimulada” en chorizos o empanadas. También es un producto con demanda entre la comunidad paraguaya, que tiene mucha presencia en Alejandro Korn. En ese país, el consumo de carne de caballo es legal desde 2013. La principal ventaja es que es más barata que la de vaca. Los expertos señalan diferencias sensibles entre las dos: la de caballo es menos grasosa y más dulce, y su color es oscuro.

En Argentina su venta está prohibida en el mercado local, pero hay algunos frigoríficos que la trabajan para la exportación. En la zona sur no hay ninguno declarado, por lo que las faenas que se hacen son informales.

“Esto se da por la crisis. Por el aumento del precio de la carne vacuna, a mucha gente se le hace imposible comprarla. Además, también hay más mano de obra para este tipo de delitos”, comentó un especialista.

 

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