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La emoción de la vacunadora de San Vicente contra el coronavirus: también recibió una dosis

La enfermera del hospital de San Vicente Maite Elizalde aplicó todas las dosis de la Sputnik V a nivel local y ella también recibió una dosis.

Maite Elizalde es la enfermera del Hospital Ramón Carrillo que aplicó las casi 200 vacunas contra el coronavirus que recibieron profesionales de la salud de San Vicente. Todas menos una: la que el último viernes le dieron a ella.

“Teníamos mucha expectativa los días previos. Y a medida que se van vacunando, la gente lo vive con alegría. Para los trabajadores de la salud fue un año muy duro, todos hemos tenido gente cercana que la pasó mal. Y ahora esto nos da esperanzas”, contó Maite en diálogo con El Diario Sur.

También agregó que “el operativo viene muy bien” y que en el hospital llegan sin problemas a cubrir la demanda de la gente que quiere vacunarse. “Tenemos que hacer una buena campaña de difusión para que todos entendamos que las vacunas son el principio del fin de la pandemia”, remarcó.

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Maite vacunando a una compañera en el Hospital de San Vicente.

Maite vacunando a una compañera en el Hospital de San Vicente.

Ya hay casi 200 trabajadores de la salud de San Vicente que recibieron la vacuna contra el coronavirus. Las dosis se aplican en el Hospital Ramón Carrillo los días hábiles, y llegan a inmunizar a 30 voluntarios por día, según informaron a El Diario Sur desde el área de Salud local.

En esta etapa inicial de la campaña, a San Vicente le alcanza con una sola aplicadora. Pero ya hay en marcha un plan para cuando llegue un lote grande de vacunas para empezar a inmunizar masivamente a la población. Ese operativo se hará en una escuela de San Vicente y otra de Alejandro Korn, con 35 aplicadores y más de 100 auxiliares y personal dedicado a tareas administrativas y de logística.

Las más de 250 dosis que todavía quedan en San Vicente están en un freezer en el Ramón Carriillo, a 22 grados bajo cero. “Hay un policía sentado al lado de la heladera las 24 horas los siete días de la semana. Y cada dos horas un enfermero va para hacer control de temperatura. También tenemos un grupo electrógeno de respaldo ante cortes de luz”, explicaron desde la administración local, precavidos ante el antecedente de Olavarría, donde se echó a perder un lote entero de vacunas.

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